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lunes, 22 de junio de 2015

Cannoli Siciliani - Blogirls 2.0 Magazine


¡Ya llegó el Verano! y con el nuevo número de la revista Blogirls 2.0 Magazine, que viene cargado de artículos de lo más veraniegos.¡No te la pierdas! nosotros participamos con la receta que hoy te compartimos. Hazte una taza de té bien fresquito, ponte cómod@ y a disfrutar de una buena lectura. Puedes encontrar esté número de la revista aquí !

Los cannoli son un delicioso dulce siciliano, catalogado como producto PAT (producto agroalimentario tradicional) cuyo nombre procede de la planta de caña (canna, en italiano), donde según la tradición se enrollaba la masa a modo de cilindro durante la preparación. Este dulce muestra la esencia de Sicilia, maravillosa isla italiana que al encontrarse situada en el centro del Mediterráneo, en la antigüedad, fue ha colonizada por muchas culturas diferentes (árabes, griegos, romanos…), dejando todas ellas una marcada influencia en la gastronomía, una fusión de culturas que caracteriza a la isla. Uno de los dulces más emblemáticos de la tradición siciliana son los Cannoli, los cuales se dice que nacieron en tiempos de la Sicilia árabe, es decir, entre los años 827 y el 1091 en un Harem, de manos de una de las mujeres favoritas del Sultán, en la ciudad de Caltanissetta (del árabe, Qualt An-nisa, “Castillo de las bellas mujeres”, hoy en día Castillo de la Pietrarossa). La idea era perfecta, pues mezclaba la ricotta fresca local y la caña de azúcar, una novedad gastronómica importada por los propios árabes.


Aunque cabe destacar, que ya en época romana existían dulces muy similares a los cannoli. El duque Alberto Denti de Pirajno, en su libro “Sicilianos a la mesa”, comenta que ya Cicerón había descrito a los que podían ser los antepasados de los cannoli, cuando entre el año 76 y el 75 a.C vivió en Sicilia, ejerciendo como comisario en la ciudad de Lilybeo, hoy en día llamada Marsala (del árabe, Marsà Allam, “puerto de Alá”. En el libro cita “Tubos farinarius dulcisimo edulio ex lacte farto” es decir, dulcísimo tubo harinoso relleno de leche.  Parece que Cicerón estuviera hablando de los cannoli ¿no os parece?


Receta: (necesitaremos tubos cilíndricos de acero o madera)

Para la masa: 160 g. de harina; 1 huevo; 10g. de azúcar; una pizca de sal; 30 g. de manteca o mantequilla; 1 vaso de vino Marsala (cuanto basta, añadir poco a poco), aceite de oliva
Para el relleno: 450 g. de Ricotta; 200 g. de azúcar glas; Vainilla.
Sabores opcionales: Pistachos, fruta escarchada, chocolate, guindas, etc. Azúcar glas para espolvorear.

Preparación:

1- Hacemos un volcán de harina, donde introduciremos todos los ingredientes de la masa. Amasamos bien, hasta obtener una pasta homogénea algo más dura que la masa de un pan.



Dejamos reposar una hora aproximadamente, para después estirarla con un rodillo, hasta obtener una masa fina, que cortaremos en forma de pequeños rombos de unos 10 cm (dependiendo del tamaño de nuestros moldes cilíndricos) y enrollaremos alrededor del tubo. Asegúrate de cerrar bien la punta del rombo haciendo presión,  incluso es recomendable sellarlo con clara de huevo o agua para evitar que se nos desmolden al freírlos.


Freiremos sumergiendo los tubos en aceite bien caliente, hasta que la masa esté dorada. Seguidamente dejaremos enfriar bien antes de desmoldar el cannolo.


2- Preparar el relleno de ricotta es muy sencillo, lo más importante es secar la ricotta bien, para ello la pondremos sobre un colador, tapada con una servilletas o paño de hilo, y le pondremos algo de peso encima para hacer presión (una lata de conservas, por ejemplo). Este paso lo haremos unas horas antes o incluso la noche anterior.
Una vez seca nuestra ricotta, la pasaremos a un bowl y mezclaremos delicadamente con el azúcar glas tamizada y la vainilla. No es recomendable batir la mezcla, simplemente mezclar con una cuchara de madera. Para que la crema tenga una textura más fina opcionalmente la pasaremos a través de un colador. Este sería el relleno clásico, a partir del cual podremos añadir cualquier sabor, siendo los más comunes, pistacho, fruta escarchada, o chocolate.  



3- Con ayuda de una manga pastelera, rellenaremos los cannoli. 



 Para evitar que no se ablande la masa, los rellenaremos poco antes de consumir. Una vez rellenos, decoramos al gusto, espolvoreamos con azúcar glas y ¡a disfrutar!



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martes, 10 de marzo de 2015

Tarta de nueces Engadina




Hoy te traemos la receta de una delicioso dulce suizo: la tarta Engadina. Una tarta a base de nueces que te trasladará a los Alpes al primer bocado! La mezcla de la masa quebrada crujiente con el relleno de los frutos secos y una crema de caramelo, la hacen una tarta realmente adictiva! Además es muy sencilla de preparar y dura muchísimo! Con "durar" nos referimos al tiempo de conservación, porque lo que en realidad te va a durar es ...más bien poco, te la quitarán de las manos!



La tarta Engadina es un dulce típico de Suiza, concretamente de la región del Valle de Engadina, en el cantón de los Grisones. Engadina, en la lengua local del cantón (el romanche) literalmente significa "Jardín del Inn" ( río Eno o Inn, en alemán), en honor al río que recorre esta zona.

Sankt Moritz, es la ciudad más famosa de Engadina, una de las capitales europeas del esquí. Es una zona preciosa de Suiza. Si tienes ocasión, te recomendamos viajar en el "trenino rosso" ( pequeño trencito rojo del Bernina o Bernina Express), hoy en día patrimonio mundial Unesco. A nosotros nos encanta, siempre que podemos nos vamos de excursión en el mítico trenecito del Bernina, por los preciosos valles a medio camino entre Suiza e Italia, de hecho fue en una de estas excursiones donde probamos por primera vez esta deliciosa tarta. Nos conquistó y esa vez volvimos a casa con unas cuantas tartas engadina bajo el brazo!

Bernina Express o "trenino rosso" ( imagen encontrada en Pinterest)

La belleza de la zona ha fascinado a numerosos artistas, entre los cuales para nosotros destaca el pintor Giovanni Segantini, uno de los grandes pintores europeos del siglo XIX, el cual a pesar de ser italiano, su obsesión por los Alpes lo llevó a trasladarse a Engadina, donde murió tragicamente a edad temprana, mientras intentaba pintar una de las maravillosas montañas de este valle. Si te interesa su arte, una de las obras más famosas de Segantini "tríptico de los Alpes" , se encuentra expuesta en el Segantini Museum de St. Moritz, junto a la mayor colección del pintor italiano. 

Pero bueno, dejando a un lado los pinceles ¡qué nos vamos por las ramas! y volviendo a la tarta de hoy, la engadina o "tuorta de nush engiadinaisa" como viene llamada en romanche, es una deliciosa tarta a base de nueces y caramelo. Se trata de una antigua receta, cuya primera versión probablemente sea un dulce con bastante más mantequilla, que se conocía con el nombre de "fuatscha grassa". 




Entre el siglo XV y el XIX, los pasteleros de Engadina eran muy renombrados fuera de sus fronteras, lo que llevó a que algunos emigraran a diferentes partes de Europa, como Venecia o Tolosa, entre otras. En una de estas migraciones, la "fuatscha grassa" se encontró con las nueces y se llenó de ellas! Decimos esto porque el rígido clima de Engadina no era propicio para que crecieran nueces, así que en un principio, el dulce carecía de ellas. 

Se trata de un dulce perfecto, pues podemos hacerlo con mucha antelación, ya que su conservación es bastante larga. La primera tarta Engadina propiamente dicha, fue elaborada por Fausto Pult en 1926 en la localidad de Samedan, justo debajo del punto más alto del cantón: la montaña Bernina ( que da nombre al trenecito rojo). Fue en 1934 cuando el pastelero Fausto Pult presentó por primera vez la tarta de nueces engadinesa en la Feria de Basilea, momento en el cual la tarta comienza a ser popular, hasta el día de hoy, donde puede llegar a ser un buen souvenir para turistas.

Hoy os traemos la receta que te trasladará a los Alpes! 



Receta: 

Ingredientes: (Para un molde de unos 22-24 cm)

Para la masa quebrada:

- 275 g. de harina
- 175 g. de mantequilla ( fría)
- 75 g. de azúcar
- 1 huevo
- una pizca de sal (1/4 tsp)

Para el relleno: 

-150 g. de azúcar
- 4 cucharas soperas de agua
- 130 g. de nueces 
- 25 g. de almendras en láminas
- 200 ml. de nata
- 1 cuchara de miel



Preparación: 

1- Empezamos preparando la masa quebrada, ¡no puede ser más fácil! solamente tienes que poner todos los ingredientes juntos en un bowl y batir ( a mano o a máquina como los mejores detergentes jeje ). Asegúrate de que la mantequilla esté fría y córtala en trocitos para que sea más fácil integrarla. Si ves que te queda muy arenosa la masa y cuesta que quede homogénea, tan sólo tienes que añadir un par de cucharillas de agua y como por arte de magia tendrás una masa quebrada perfecta. Haz una bolita, tápala con papel film y métela en la nevera mientras hacemos el relleno.

2- Ahora vamos con el relleno:  en un caldero introducimos el agua y el azúcar, a fuego lento y sin remover hasta que llegue a ebullición, entonces bajamos el juego hasta que tome un color dorado o marrón claro, llegados a este punto lo retiramos del fuego. 

3- Introducimos las nueces troceadas, las almendras, añadimos también la nata y volvemos a colocar la mezcla al fuego. En unos pocos minutos tendremos una mezcla líquida que olerá a gloria! Añadimos entonces la miel, removemos y reservamos. Dejamos enfriar nuestro relleno.

4- Preparamos el molde de nuestra torta. Para ello engrasamos un molde, preferiblemente metálico. Extendemos la masa quebrada con ayuda de un rodillo  ( un poco más de la mitad de nuestra bola de masa, pues dejaremos también para la cobertura de la torta), dejándola de un grosor de unos 2 cm. y cubrimos la base y los bordes del molde. Introducimos el relleno ( no caliente), alisamos la superficie para que quede más o menos nivelada y cubrimos con la masa quebrada restante. Para cerrar los bordes, nos ayudaremos de un tenedor, para así dar al borde característico de esta tarta. Finalmente, pincharemos toda la superficie, para que la masa no se rompa.

5- Introducimos en horno precalentado a 180 ºC durante unos 55 minutos aproximadamente. Enfriar en una rejilla y...a comer!!!



Esta torta se conserva mucho tiempo, puede estar perfectamente dos semanas en la nevera envuelta en papel film. 




 Buon appetito!

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miércoles, 18 de febrero de 2015

Graffe napolitanas! Una receta de carnaval


Cuando hablamos de graffe, nos referimos a un delicioso dulce napolitano típico de la época del carnaval, con un aspecto parecido al conocido Donut, pero no tiene nada que ver, ni que envidiar!

Los graffe derivan de los Krapfen, un dulce redondo muy común en Europa central, que según cuenta la leyenda, fue inventado en una pastelería de Viena por Cecilia Krapf, a finales del siglo XVII. Conocidos en algunos casos también como Berliner  ( berlinas ñam ñam) en Alemania o Bombolone en el norte de Italia, hablamos de unos de los dulces street food más conocidos y apreciados en el Viejo Continente.

La llegada de estos dulces al norte de Italia fue bastante natural, pues los austriacos que por aquel entonces dominaban la zona, no iban a ir conquistando el mundo sin sus dulces bajo el brazo. Aun hoy en día, en algunas zonas italianas de lengua alemana ( como es el caso del Sudtirol- Alto Adige, de donde las manzanas Marlene caen de los árboles), se conocen con el sencillo (ironía) nombre de Faschingkrapfen, es decir Krapfen de Carnaval.

Creemos que los Graffe napolitanos tengan también su origen en la dominación austriaca ( con eso del Tratado de Utrecht, la casa Habsburgo de Austria dominó también tierras napolitanas hasta 1734). Pero claro, los napolitanos a todo le dan su toque único, así que su versión del conocido dulce incorporaba patatas! Hoy en día los graffe se consumen también en Sicilia rellenos de una riquísima ricotta de oveja y gotas de chocolate, mientras que los Bomboloni más típicos del centro y norte del país, suelen tener un relleno de crema pastelera.

Pero hoy, con ocasión del Carnaval, os dejamos la receta de los famosos Graffe napolitanos, que pueden o no rellenarse. Nosotros solemos hacer una crema pastelera o crema de gianduja para rellenar o "mojar" la graffa, pero sin relleno alguno y recién hechas están....de vicio!


Receta: 

Ingredientes: (Para unas 20 graffe)

- 500 g. de harina
- 250 g. de patatas
- 50 g. de azúcar
- 50 g. de mantequilla 
- 3 huevos
- una pizca de sal
- ralladura de limón ( al gusto)
- 25 g. de levadura fresca de panadero ( un cubito)
- 70 g. de leche tibia
- aceite para freír


Preparación: 

1- Cocer las patatas previamente peladas y reservar.

2- En un bowl, batimos los huevos, añadimos la mantequilla blanda, el azúcar, la sal, la ralladura de limón y la leche, donde previamente habremos disuelto la levadura. Batimos con ayuda de un tenedor o un batidor. Añadimos seguidamente las patatas escachadas (chafadas) o trituradas  y por último incorporamos a la mezcla la harina. Mezclamos todo bien hasta hacer una bola de masa ( suele ser bastante blanda), y dejamos reposar tapado con un paño de cocina, unos 30 minutos aproximadamente. 

3- Una vez pasado el tiempo de reposo, empezamos a formar nuestros graffe. Puede hacerse cogiendo pedazos de masa y haciendo un "churrito" para luego unir los lados dando la forma de "donut" o bien hacer una bolita, e introducir el dedo en el centro para abrir la masa y dar la forma deseada. Una vez formados los disponemos separados sobre un papel de horno o en la encimera ( espolvoreada de harina para evitar que se peguen). Tapamos y dejamos reposar en torno a 1 hora.

4- Ponemos un sartén hondo o un caldero con abundante aceite a calentar. Ten en cuenta que los graffe deben " nadar" no tocar el fondo. Una vez caliente, con ayuda de una espátula, vamos introduciendo los graffe en el aceite pocos de cada vez. Necesitan tan sólo unos minutos por cada lado, hasta que estén doraditos ( al gusto). Los sacamos sobre un papel absorbente y espolvoreamos azúcar por encima. Y...corre a hincarle el diente o te quedas sin ninguno!

Pueden consumirse de un día para el otro, pero pierden algo de la característica textura que les da la patata, que deja un interno muy suave y delicioso! Recomendamos comer recién hechos, al menos es así como a nosotros nos gustan más! de modo que no necesiten ningún tipo de relleno, porque ya están riquísimos así como son!


Esperemos que disfruten de lo que queda de Carnaval, y si es con un graffe entre pecho y espalda...mejor que mejor! Buon appetito!

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jueves, 6 de noviembre de 2014

Rosquetes rellenos de fruta


rosquetes rellenos de fruta o pasas


¿Os apetece algo dulce, rápido y sencillo para una merienda en estas tarde de Otoño? Pon el agua al fuego para hacer un buen té, que nosotros ponemos los rosquetes! 

Rosquetes, rosquillas..., cada lugar les da un nombre, pero en común tienen que todos son buenísimos. Suelen estar presentes en diferentes épocas y fiestas del año ( Navidad, Semana Santa, Carnaval...), pero bien valen para cualquier merienda o desayuno el resto del año.

Hoy te traemos unos rosquetes dobles sencillísimos que te aseguro, volarán del plato! Están rellenos de fruta seca y almendras pero como todo, puedes variarlo a tú gusto, así que venga! anímate! Además si tienes niños, se divertirán muchísimos formando bolitas y metiendo las manos en la masa (el hecho de que lo pongan todo perdido de harina, vamos a dejarlo de lado y centrémonos solo en lo entretenidos que van a estar jajaja).



Ingredientes básicos para hacer rosquetes
Ingredientes 


Ingredientes:

  • 400 g. de harina
  • 100 g. de azúcar
  • 2 huevos
  • 100 ml. de aceite de oliva
  • 100 ml. de leche
  • 1 cuchara de anís en grano
  • 1 cuchara ( 5 gramos o 1tsp) de levadura tipo Royal
  • 100 g. almendras picadas 
  • Fruta confitada (escarchada) o pasas ( al gusto).
  • Aceite para freír


rosquetes de pasas
Rosquetes, rosquillas...no importa cómo los llames, están buenísimos!


Preparación: 

- Mezclamos juntos todos los ingredientes, añadiendo en último lugar la harina ( tamizada).

- Amasamos un poco con las manos en una mesa o superficie enharinada, hasta hacer una bola con la masa. No se nos tiene que pegar mucho a las manos, pero queda bastante blanda. Tapamos y dejamos reposar.

- Nos untamos las manos con aceite para que la masa no se pegue a nuestras manos, y vamos haciendo bolitas más o menos homogéneas. Ponemos una bola sobre otra, e introducimos el dedo para hacer un agujero y unir ambos rosquetes. Así tendremos unos rosquetes " dobles".

formando el rosquete doble ilustración de Thomas Villa
Formando el rosquete o rosquilla


- Freír en abundante aceite caliente. Te recomiendo usar un recipiente para freír que tenga un fondo profundo, e ir poniendo los rosquetes poco a poco, estos se irán al fondo al principio, luego flotarán, les damos la vuelta y cuando veamos que están doraditos, los sacamos y espolvoreamos con azúcar glass. Se hacen rapidísimo!

Interior del rosquete
ñam! los rosquetes tienen un interior abizcochonado 

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jueves, 3 de julio de 2014

El chocolate histórico de Módica

Antiguo chocolate de Módica en Sicilia
Chocolate de Módica
Al chocolate se le otorgan propiedades extraordinarias, casi como si de un alimento de dioses se tratase. Sin embargo, el chocolate que hoy conocemos y adoramos todos, es muy diferente del producto original, el cual procedía de las tierras Aztecas de la América central precolombina. Aquel chocolate era llamado xocoatl ( pronunciado "chocouatel"), que se consumía después de haberlo tostado, molido, mezclado con agua y batido.
Codex Nuttall representando nobles aztecas beciendo xocoatl
El líquido espumoso que se conseguía a través de este procedimiento, era probablemente lo opuesto al chocolate actual, pues era un producto amargo y nada sabroso que se solía utilizar como un tipo de "café americano" para soportar las duras jornadas de trabajo de los aztecas. En realidad, más al norte, en el actual México, el xocoatl se consumía de un modo algo más gustoso, ya que los granos de cacao se trituraban sobre una piedra hasta obtener la parte más deliciosa: la mantequilla de cacao. Esto permitía conseguir un tipo de pasta más blanda y granulosa.

 
Consistencia harinosa de tableta de chocolate de Módica
Apariencia de la tableta de chocolate de Módica

A través de los conquistadores españoles, los granos de cacao se transportaron hasta España, donde aún hoy en día existen zonas en las cuales, después de siglos, se consume el llamado " chocolate a la piedra", producido exactamente como hacían los habitantes precolombinos de México.

Sicilia, una de las islas más fértiles del mediterráneo, por aquella época se encontraba bajo dominio español. A lo largo del 1500, dichos granos de cacao llegaron al condado de Módica, una tierra rica en belleza y fertilidad, de hecho era la zona de Sicilia más desarrollada, en cuanto a agricultura se refiere. Aquí llegó entonces la moda del cacao, que por aquellos tiempos aún era un producto exótico y al alcance de muy pocos ( papas, reyes, nobles...).

Pero, como sabemos, el pueblo siciliano le da su toque personal y auténtico a todos los productos, y es de este modo que en el 1600 nace el chocolate de Módica. Dicha especialidad posteriormente se convierte en un dulce típico, elaborado en las casas de las familias más ricas en épocas de fiesta, para después, poco a poco, irse difundiendo. Hoy en día tiene reconocimiento internacional, como uno de los productos gastronómicos e históricos más fascinantes de Sicilia, aunque a nivel popular el chocolate de Módica no tiene todavía un gran reconocimiento, o al menos no el que se merecería.

Este genuino chocolate se produce una vez que se han tostado y molido las semillas de cacao, tal y como se hacía en las primeras elaboraciones aztecas. De este modo, se consigue una masa rica en mantequilla de cacao, la cual viene calentada ligeramente para poder hacerlo más fluido, nunca más allá de los 40ºC. A dicha mezcla se le añaden cristales de azúcar, por lo general azúcar granulado o de caña. Es importante mantener la temperatura baja durante toda la elaboración, para impedir que el azúcar se derrita, ya que el azúcar presente en el chocolate de Módica debe verse y sentirse en el paladar. 


cristales de azúcar intactos dentro del chocolate

El chocolate de Módica, debido a su consistencia granulosa o arenosa y su sabor aromático, a la vez que "rústico", es perfecto para combinar con aromas que tengan una fuerte personalidad, con los cuales de ha llegado a tener una gran variedad de sabores verdaderamente originales, no conocidos anteriormente en el mundo del chocolate. Así, podemos hablar del chocolate de Módica a la pimienta, a la canela, al jengibre o a la vainilla, pero también al limón o naranja.

La cantidad de cacao presente en el chocolate es bastante elevada, generalmente por encima del 65%, e incluso puede llegar al 90%. La producción histórica se realizaba utilizando las piedras de lava previamente calentadas, sobre las cuales los granos de cacao se escachaban con rodillos pesados, que conseguían refinar cada vez más la " harina" que se obtenía. La principal diferencia existente entre el sabor del chocolate modicano y el moderno que se inventó en el 1880 por Rudolphe Lindt (del que hablaremos en otra ocasión, pero pueden hacerse una idea de quién es verdad?) es que el chocolate de Módica no se mezcla constantemente y esto hace que el sabor permanezca inalterable, con ese característico toque amargo que le dan los taninos, que otorga a la versión siciliana del chocolate una sabor muy puro y rústico. Además, cabe destacar, que desde los principios del mundo del chocolate en América central, este producto se tomaba como una bebida, pues la harina obtenida se solía mezclar con agua, en cambio el de Módica es uno de los primeros que se consumieron sólidos a modo de tableta.

Desde el año 2000 en adelante, ha habido un fuerte redescubrimiento turístico y gastronómico del Val di Noto, el valle donde se fabrica este delicioso producto, el cual ha conseguido el título de Patrimonio de la Humanidad por parte de la Unesco, debido a su gran riqueza arquitectónica.


El duomo de San Giorgio en Módica en Val di Noto

En el 2003 se crea un consorcio de protección del auténtico producto tradicional, con una veintena de productores para conseguir la marca de calidad IGP ( Indicación Geográfica Protegida). Desde el 2009 se viene organizando, en colaboración con la asociación internacional FCO ( Fine Chocolate Organization) el festival del "Chocobarocco" (choco-barroco), pues es precisamente por este estilo arquitectónico que destaca esta bella zona de la isla.

No sabemos hasta donde llegará, en cuanto a fama se refiere, este producto tan original, pero nosotros seguiremos apostando por el! Sobra decir que os aconsejamos descubrir esta maravillosa zona de Sicilia, tanto si os mueven motivos gastronómicos o artísticos!


Apreciado por grandes y pequeños!ñam!


Un saludo alla siciliana ;)

Tom

martes, 11 de marzo de 2014

Cookies de dos chocolates y anacardos

Hoy os traemos una recetita dulce procedente del otro lado del charco, América. Todos conocemos las famosas galletas american cookies, de las cuales hay mil versiones, y hoy os presento la mía, con chocolate negro y blanco, y un crujiente de anacardos que equilibran el sabor.

Las galletas tipo cookies, vienen de Estados Unidos, concretamente del estado de Massachusetts. Fueron inventadas en el año 1930 por la señora Ruth Wakefield, propietaria del restaurante Toll House Inn. Según la leyenda, la señora Wakefield, estaba haciendo galletas de chocolate pero, como se le había terminado el cacao en polvo, decidió utilizar pedacitos de chocolate, pensando que el chocolate se derretiría y así podría sustituir al cacao en polvo. Cual fue su sorpresa, cuando al terminar de hornear, vió que los pedacitos de chocolate no se habían derretido, pero se habían distribuido por toda la galleta, dándole a la galleta un toque decorativo y un contraste de sabor. Posteriormente, la señora Wakefield, en vista del éxito que tenían estas galletas en su restaurante decidió incluir la receta en su exitoso libro de recetas, difundiéndose así por todo Estados Unidos y el resto del mundo, las famosas American cookies. Se dice que el propio John Fitzgerald Kennedy, cuando era senador de Massachusetts, fue cliente habitual del restaurante, al cual solía acudir atraído por dichas galletas.
un joven Kennedy comiendo cookies



Nuestra nueva KitchenAid
Hoy hemos decidido hacer algo muy americano, para poder estrenar nuestra nueva adquisición: la mítica KitchenAid, que nos tiene enamorados, sólo hemos salido de la cocina para escribir éste post, no podemos
dejar de mirarla jajajaja. y sin más historias, aquí tenéis  nuestra receta:


Ingredientes:

  • 225 g. de mantequilla ( a temperatura ambiente)
  • 225 g. azúcar moreno
  • 200 g. azúcar blanco
  • 480 g. harina de todo uso
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita de vainilla ( en mi caso jalea de vainilla del Madagascar)
  • 1 cucharada de levadura ( 1 tsp o 5 gramos)
  • 1 pizca de sal
  • 100 g. pepitas de chocolate negro
  • 100 g. pepitas chocolate blanco
  • 80 g. anacardos
Ingredientes


Procedimiento:

-Primeramente, en un bowl batimos la mantequilla ( que debe estar a temperatura ambiente), junto con los dos tipos de azúcar, hasta que se integren.
-Seguidamente añadimos los huevos enteros uno a uno, mezclando bien uno antes de incorporar el siguiente. Junto con los huevos echaremos la vainilla, que puede ser líquida, en pasta o jalea.
-En un bowl a parte, tamizaremos juntos la harina, la levadura y la sal. Una vez mezclados y tamizados estos ingredientes secos, los añadiremos a la mezcla húmeda anterior.
-Una vez este bien mezclado todo, añadiremos las pepitas de chocolate y los anacardos, que previamente habremos troceado con un cuchillo. Giramos un poco para incorporar estos ingredientes a la mezcla y la dejamos reposar en la nevera unos 30 minutos.
-Precalentamos el horno a 170ºC. 
-preparamos un par de bandejas de horno con papel vegetal, y hacemos bolitas con nuestra masa del tamaño que deseemos, pudiendo utilizar una cuchara dispensadora para hacer bolitas de helado. Aconsejo poner las bolitas separadas unas de otras porque crecen bastante y se juntarán, así que acabaremos teniendo una cookie del tamaño de una catedral. Si queremos podemos aplastar un poquito las bolitas con la mano o con el culo de una cuchara, pero si no, no te preocupes porque con el calor, la masa bajará y se expandirá. 
cookies antes de entrar al horno


-Horneamos nuestras cookies unos 15 minutos aproximadamente, o hasta que veamos que empiezan a dorarse por los bordes.

cookies dentro del horno. Mitad del horneado. Ven como se agrandan? 


-Saca las cookies del horno y déjalas unos minutos en la bandeja sin tocar, porque salen blanditas y se pueden romper. 

-Déjalas enfriar en una rejilla. Este paso es importante para que no se ablanden y queden crujientes.

Cookies enfriando

-Seguidamente...pégale un mordisco!( si es que no lo has hecho ya), seguro a llegados a éste punto ya lo estabas deseando!

interior de la cookie...ñam!


-Para conservarlas puedes guardarlas en una lata con papel de horno en el fondo o en un recipiente hermético.

Espero que os gusten tanto como a nosotros!

Saludos!

Angie


p.d: La vainilla de Madagascar la encontré en la Feria de Artesanía mundial que se celebra en Milán todos los años, en el mes de diciembre. Hasta ahora siempre había usado las vainillas líquidas o en pasta, o el azúcar avainillado o vainillina, pero este botecito de " gelee de vanille", es decir jalea de vainilla, me tiene conquistada, dan ganas de comérselo a cucharadas!