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domingo, 1 de junio de 2014

Sorbete de yogur y frutos del bosque


Hoy os traigo una idea para hacer un postre refrescante y muy saludable. Un helado de yogur o más bien, un sorbete, ideal para después de las comidas, para una merienda, o un tentempié saludable o una media mañana, sin perder la alegría y el atractivo que aportan los helados! Y además se hace en un santiamén!


Los frutos del bosque o también conocidos como frutos rojos, se encuentran compuestos entre otros, por arándanos (rojos o azules), frambuesas, moras, fresas, grosellas, etc. Cada uno de ellos tiene su propia composición, pero en líneas generales, todo este tipo de frutas posee un alto contenido de agua
(en el caso de las fresas el 90% de su peso!), no contienen grasas y se puede decir, que tampoco proteínas, pero sí un elevado contenido en fibra, vitaminas (sobretodo vitamina C), ácido fólico y minerales tan importantes para nuestro cuerpo, como pueden ser el potasio, el calcio o el magnesio y además apenas nos aportan calorías!. 

 Una de sus características más representativas y comunes en todos ellos, es que son unos fantásticos antioxidantes, por lo que juegan un papel muy importante en nuestro organismo, al evitar el envejecimiento celular, luchando contra los radicales libres, evitando así enfermedades de tipo cardiovasculares, cánceres, o enfermedades digestivas entre otras muchas. Son estupendos para dietas hipocalóricas, muy buenos frente a infecciones urinarias, ayudan a regular nuestro tránsito
gastrointestinal, defienden contra infecciones y previenen la anemia, tienen un cierto efecto diurético y son grandes antioxidantes! qué más podemos pedirle a estos pequeños frutos, si además de ser preciosos ( a mí me lo parece), están buenísimos, con ese sabor característico dulce/ácido que presentan, se hacen ideales para cualquier preparación, ya sea para acompañar al dulce o al salado. 





Hoy os proponemos un postre, una especie de " helado" pero sin todas las calorías que nos suelen aportar éstos. A los frutos del bosque les he añadido un yogur natural, para dar cremosidad y además aumentar aún más el poder beneficioso de este postre, pero por supuesto si no podéis o no queréis tomar lactosa, podéis sustituirlo por yogures de soja por ejemplo.

Ingredientes:

2 Tazas de frutos del bosque congelados
1 yogur natural
1 chorrito de miel ( opcional y al gusto)

Procedimiento:

Metemos la fruta congelada y el yogur, junto con la miel ( si queremos darle algo más de dulzor), en un vaso de batidora, o robot de cocina tipo Thermomix. Batimos a máxima velocidad unos segundos, y digo sólo unos segundos, pues si nos pasamos obtendremos un batido, que tampoco está nada mal! a vuestra elección queda ;). 
Y listo! decorar con unas frutitas enteras y a disfrutar de lo bueno y saludable!



Ñam!

Nota: Es un postre para hacer y servir, pero si se desea podemos utilizar la mezcla para rellenar moldes de polos o helados y congelar, quedarán riquísimos y los tendremos siempre disponibles!

Un saludo ;)

AnGie

martes, 20 de mayo de 2014

Pollo adobado al horno con patatas asadas


Hoy en día el pollo es una de las carnes más consumidas y comunes en la mayoría de los hogares al rededor del mundo, gusta tanto a niños como a adultos, su precio asequible, su gran versatilidad y su valor nutricional, pero bajo contenido en grasas lo hacen el rey de la gastronomía de muchos hogares. Pero como sucede con todo, también el consumo de pollo tuvo sus orígenes.

Históricamente se sabe que los pollos empezaron a ser domesticados en el Valle del Indo, hace más de 4500 años. Cuando empezaron los intercambios comerciales, comenzó a extenderse por Persia, pasando de ahí a Europa a través de los germanos y del Imperio Romano. Pero cabe destacar que, por aquellos tiempos, comer pollo era algo exótico y no estaba al alcance de todos.

En la Edad Media, el pollo presidia las mesas señoriales en banquetes y celebraciones, donde los pollos se servían cocinados de diversas formas pero siempre sin partir, para que así pudieses mostrar su fuerza y pericia al partir la carne con las manos. En el siglo X, en Europa, la carne blanca típica del pollo se consideraba carne para señores, e incluso el pueblo debía rendir tributo otorgando pollos a los señores feudales.

Fue después del siglo XV, con el intercambio de culturas a partir de la colonización española en el continente americano, cuando los pollos llegaron al nuevo continente, pasando a formar parte de su gastronomía hasta el día de hoy. Aun así, este tipo de carne continuaba siendo de consumo reservado para ocasiones concretas, celebraciones, etc. Gracias a los avances científicos, y los nuevos conocimientos sobre higiene, hicieron que el consumo de aves como el pollo fuera en aumento, y a partir de los años 40 del siglo pasado empieza a dejar de ser un alimento de lujo para pasar a ser un producto de enorme consumo.




Hoy compartimos con vosotros una receta muy sencilla, que puede ser utilizada en cualquier ocasión. Pollo asado al horno es clásico, y si además lo acompañamos con patatas, el éxito está asegurado!
Podéis usar las hierbas aromáticas que más os gusten o diferentes especies, os cuento como lo hemos hecho esta vez, con un adobo especial.

Ingredientes:

- 2 kg de Pollo aprox. ( muslos y contra muslos) 

- Patatas pequeñas 
- 1 cuchara sopera ( 15 g. aprox.) de:
  • pimentón dulce 
  • ajo deshidratado
  • cebolla deshidratada
  • orégano
  • tomillo limonero
  • romero
  • Mostaza de Dijon
  • Miel
- aceite de oliva ( 5 cucharas soperas aprox.)
- 1 limón
- Sal ( al gusto)
- Pimienta negra ( al gusto)
- Dientes de ajo ( opcional)

Preparación:

1º- En un bowl ponemos juntas todas las especies, hierbas aromáticas, miel y mostaza. Exprimimos el jugo de limón dentro (si lo deseamos podemos meter el limón entero después de exprimido, lo cortándolo en cuatro), añadimos el aceite de oliva ( unas 3 cucharadas), salpimentamos al gusto  y mezclamos todo, consiguiendo un adobo.






2º- Introducimos las piezas de pollo en el bowl con el adobo y lo untamos bien con éste. En el mismo recipiente lo dejamos macerar en la nevera, tapado con un papel film, entre 30 minutos y una hora.




3º- Lavamos muy bien las patatas, pues las hornearemos con su piel. Las cortamos por la mitad o en cuartos, las ponemos en un bowl y salpimentamos al gusto, añadimos un poco de romero y un chorrito de aceite ( 2 cucharadas aprox.), removemos para que las patatas se impregnen bien, y reservamos.




4º- Precalentamos el horno a unos 200ºC. En una bandeja de horno colocamos las piezas de pollo, junto con el limón y las patatas. Si lo deseamos podemos añadir a la bandeja ajos enteros con su piel. Horneamos entre 50 minutos y 1 hora, aunque esto depende mucho del horno, y del punto en el que queramos el pollo. Si queremos a mitad de cocción, podemos girar el pollo para que se tueste igual por ambas partes.




No te preocupes si ves que el pollo que empieza a tomar un tono oscuro, no es quemado, dicho color se debe al adobo. Pincha las patatas para comprobar que están hechas, éstas quedarán con una rica corteza tostada y con todo el sabor de nuestro adobo. 
Las cantidades de esta receta son para unas 4 o 5 personas, y la cantidad de patatas no la he indicado, pues depende de la cantidad que desee cada persona. Junto con los muslos y contra muslos, si se desea podemos añadir también pechuga de pollo, aunque esta suele quedar algo seca al asarse al horno, para que quede algo más jugosa, podemos abrirla e introducirle limón, o cortarla en trozos medianos para facilitar su horneado.
Esta receta podemos adaptarla también para otro tipo de carnes, como pueden ser la carne de conejo, cordero, chuletas de cerdo, cortillas, etc. Os animo a probar!




Que aprovechen!

AnGie


martes, 29 de abril de 2014

Limonada de zanahorias


Hoy os traemos una limonada diferente y deliciosa: la limonada de zanahorias! Porque no sólo de limones se hacen las limonadas, te recomendamos esta variante muy saludable. Ideal para tomar en el desayuno, media mañana o merienda, ahora que vienen los calores, una bebida estupenda!

Sobra decir lo saludable que son las zanahorias, y más en la versión que os traigo hoy, cruda y sin perder ningún nutriente al cocinarse. Las zanahorias son buenas para tantas cosas que no sabría por donde empezar, pues por ejemplo es útil para la limpieza de nuestro hígado, aumenta el sistema inmunológico, mejora la salud de la piel, ayuda a mentener los niveles de azúcar en sangre, nos proporciona mucho calcio por lo que mantiene sana la estructura ósea y dental, aumenta la calidad de la leche materna, es un buenísimo remedio contra el acné, y un largo etc! además ahora que se acerca el verano, es ideal para preparar nuestra piel de cara al bronceado, toma juguitos de zanahorias un par de semanas antes de empezar a tomar el sol y verás como coges colorcito mucho antes! vamos, que son todo ventajas!



Ingredientes: 

5 ó 6 zanahorias
2 limones
500 ml de agua 
Miel al gusto ( opcional)

Preparación: 


1º- Pelar las zanahorias y el limón

2º- Con una batidora o más bien una licuadora, pasar las zanahorias y los limones. Añadir el agua y/o hielo, si se quiere más concentrado, poner menos agua.

3º- Yo suelo tomarlo así, sin endulzar, pero si no te gusta el sabor agrio, dependiendo de los limones, añadir azúcar o miel al gusto. Recomiendo miel de girasol, que con poca cantidad endulza mucho. Es una miel densa, pero si la derretimos podemos añadirla facilmente a nuestro jugo o limonada, endulzando de manera más sana que con el azúcar. Siempre intentar elegir mieles puras y ecológicas en la medida de lo posible. También podemos hacer una naranjada, cambiando el limón por naranjas ;). Además al añadir limón o naranja, retardamos la oxidación del licuado de zanahoria.

Este tipo de jugos, o limonadas, son muy saludables, siendo recomendable variar las frutas para así tener un mayor aporte de nutrientes, cuantos más colores tenga nuestra comida, mejor!. 




Angie