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martes, 27 de enero de 2015

Berenjenas a la Parmesana (Parmigiana)

Las berenjenas a la Parmesana, es un plato muy conocido y popular en la cocina del sur de Italia. Y cuando la pruebes, seguro que se hará típico de tú casa también!


Berenjenas


Son muchos los que reclaman la "paternidad" de este sabroso plato, pero a pesar de que se encuentra presente en la gastronomía regional de diferentes provincias y aunque se cree que el "niño" nació en Campania, el único que lo tiene registrado legalmente es Sicilia.

En la parmesana destacan por encima de todo dos ingredientes ( y uno, no es precisamente el queso Parmesano), que son el tomate y la berenjena. Estos dos ingredientes casan a la perfección y parecen haber ido de la mano siempre, de hecho hoy en día son productos mediterráneos por excelencia, pero la realidad es que " cada uno es de su padre y de su madre".

El señor tomate y la señora berenjena quedaron en una cita a ciegas que tendría lugar en Sicilia, por aquello de encontrar un lugar intermedio, ya que uno venía de América y el otro de Asia. La primera en llegar a la cita fue la berenjena, alrededor del año 827, de manos de los árabes. La pobre tuvo que ponerse cómoda, porque su pretendiente, el señor tomate, se hizo esperar, pero en Sicilia encontró un segundo hogar, se sentía como en casa, así que corrió la voz entre sus compatriotas y la tierra siciliana poco a poco se llenó de señoritas berenjenas en edad de merecer esperando a que llegara la "caravana del amor" con los Mrs. tomates.



Berenjena llegando a Sicilia
Srta. Berenjena llegando a Sicilia


Se dice que por aquella época Cristóbal Colón acababa de descubrir América, aunque seguramente era sólo una excusa, porque seamos realistas, verdaderamente lo que fue a hacer era ver porqué los tomates llegaban tarde a su cita ( seguramente estaban nerviosos e indecisos de qué ponerse para causar una buena primera impresión). Y es que, te has parado a pensar que sería de las gastronomía de la mayoría de las culturas sin el tomate??!! No lo quiero ni pensar, me entra mal cuerpo jajaja la pasta, ensaladas, salsas, pizzas y mil millones de platos sin la compañía, sabor y color de esta fruta disfrazada de verdura? en serio?...creo que algunos ni siquiera existirían de no ser por la presencia del Sr. tomate, pero no lo digamos muy alto no sea que se lo termine creyendo y se nos venga arriba con su chulería.

Fue finalmente Hernán Cortés el que trajo a los tomates a Europa, que con toda la calma del mundo, llegaron allá por el año 1500 ( ¡estos hombres! ¡nunca tienen prisa ains! ) pero antes de llegar a su cita en Sicilia, hicieron una escala en España ( quién lo vería corre corre por la T4 de Barajas! ). El señor tomate, digamos que se pasó un poco poniéndose "guapo"( quizás estamos frente al primer atisbo de metrosexualidad de la historia de la humanidad) pues de entrada en el viejo continente nadie se atrevía a hincarle el diente, pues creían que se tratase de una planta ornamental de adorno!


Tomate y Berenjena, el encuentro
Encuentro entre Mr. Tomate y la Srta. Berenjena

Cuando finalmente llegó a Sicilia y se encontró con la ya más que desesperada Srta. Berenjena, fue algo más que amor a primera vista, una crónica de amor premeditado, una relación infinitamente duradera que llega hasta nuestros días, pues la cantidad de platos en los que aparecen estos dos a modo de pareja, es infinita!Es como una pareja artística, cuya presencia nos garantiza el éxito. Aunque para verlos actuando juntos en el plato que hoy nos ocupa, tuvimos que esperar un poco, antes le precedieron otros éxitos como por ejemplo la receta de  " La caponata" de la que hablaremos en otra ocasión. 

La berenjenas a la Parmesana ( Parmigiana di Melanzane), la encontramos por primera vez en un libro de recetas, en Nápoles, allá por el año 1778 ( " Il cuoco elegante" de Vincenzo Corrado), aunque no se le dio el nombre actual hasta el 1839, en el libro " Cucina Teorico- Practica" de Ippolito Cavalcanti, donde ya se habla de Parmigiana tal y como la conocemos hoy.


Berenjenas a la parmesana
Berenjenas a la parmesana ( parmigiana di melanzane)

Al igual que su nacimiento, el nombre de este plato crea controversia, pues si nadie nos dice lo contrario, lo primero que hacemos es pensar en el queso parmesano, o en la ciudad de Parma, de hecho en dicha ciudad era tradición cocinar platos de verduras a " capas", justo como se disponen las berenjenas en la Parmigiana, pero no tiene mucha fuerza esta opción, aunque hoy en día algunos periodistas gastronómicos importantes, como Luciano Pignataro, siguiendo las bases etimológicas, hable de las " berenjenas cocinadas al modo de Parma".

Otra hipótesis la tenemos en la propia Sicilia, donde la palabra "parmiciana", hace referencia a las lamas de las persianas, indicando así una estructura de capas o estratos que se sobreponen igual que sucede en la receta de la Parmesana. Para nosotros, esta última versión es la que más acertada nos parece, pues las persianas llegaron también con los árabes ( bueno no vamos a entrar en detalles de la historia de las persianas) y si algo hay en Sicilia, eso es luz jaja...¿a qué viene entonces ponerle el nombre de una ciudad que quedaba bastante lejos de la isla, en una época en la que no había comunicación entre regiones como hoy en día? Pero vamos, lo que si es seguro que el nombre no tiene nada que ver con el rey de los quesos, aunque en las versiones actuales de este rico plato se utilice el Parmesano para gratinar la superficie y es que este queso pega con todo! En distintas versiones de esta receta se utilizan también otros quesos, como el pecorino o el Caciocavallo.





Pero dejémonos de historias, ahora toca comer! vamos con la sencilla y rica receta.

Receta:

Ingredientes: ( la cantidad de ingredientes será al gusto en todo caso, partiendo de unas 3 berenjenas medianas para unas 4 personas, así que las cantidades son orientativas dependiendo el gusto personal)

- 3 Berenjenas medianas
- 500 - 800 g aprox. de Salsa de tomate ( preferiblemente casera) 
- Pan rallado
- Harina
- 2 ó 3 Huevos
- 100 g. aprox. de Queso Parmesano
- Aceite
- Albahaca (opcional)
- 2 Mozzarella ( tipo "fior di latte")

Preparación:

1- Pelamos nuestras berenjenas ( para que la piel no nos amargue el plato), las lavamos y cortamos en rodajas ( de un dedo de grosor aproximadamente), las colocamos en un colador y las salamos. Dejaremos que las berenjenas "suden" para que pierdan su agua ( una hora aproximadamente). Pasado este tiempo lavamos las rodajas, las secamos y empanamos.







2- Para empanar nuestras berenjenas, pasaremos las rodajas de estas por harina, seguidamente por huevo batido y por último por pan rallado. Freiremos en aceite bien caliente, hasta que estén doradas por ambos lados y escurrimos en un papel de cocina para eliminar el exceso de aceite. 



Harina, huevo y pan rallado



3- En una fuente apta para horno, disponemos las rodajas de berenjena empanada sobre el fondo del recipiente. Seguidamente cubrimos con nuestra salsa de tomate ( nosotros casera y especiada con un poco de ajo y pimienta), luego ponemos rodajas, lonchas o trocitos de mozzarella al gusto, hojas de albahaca y volvemos a poner otra capa igual de berenjenas. Seguimos haciendo capas del mismo modo hasta terminar con nuestros ingredientes, siguiendo el orden, como si de una lasaña se tratase.

4- La capa final terminará con salsa de tomate, mozzarella y parmesano rallado. Introducimos en horno precalentado unos 25 ó 30 minutos a 180º C. Se suele decir popularmente, que la Parmesana se deja en horno hasta que se " asciuga" es decir, hasta que se seque un poco la salsa y veamos dorada la superficie.





Es un plato delicioso si se sirve caliente, pero también puede servirse frío.


Nota: Podemos hacer una versión más light asando las berenjenas en vez de empanarlas y freírlas, o también freírlas solamente pasadas por huevo, o sin pan y sólo con harina...vamos al gusto del consumidor!  pero no dejen de probarlo!


No será el plato más fotogénico...pero mmm ni falta que le hace!


Buon Appetito!
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domingo, 21 de septiembre de 2014

La ensalada Caprese y la Cocina Futurista

Aunque el calendario nos diga que la llegada del Otoño es inminente, nadie nos dice que no podamos seguir alargando un poquito más el verano en nuestras mesas, por lo que hoy os traemos un clásico de la cocina estiva ( y no sólo) italiana: La ensalada caprese!



La ensalada caprese es una fresca y sencilla ensalada con un sabor inconfundiblemente mediterráneo. Un plato simple y genial, basado en el lema esencial de la cocina italiana: un plato es bueno siempre que no sea posible añadirle o quitarle un ingrediente sin alterar su equilibrio, es decir, pocos ingredientes, pero de buena calidad y mezclados a la perfección. Se dice que nada es más difícil que conseguir que la simplicidad, y nosotros estamos de acuerdo! Las cosas simples y sencillas resultan a veces obvias, pero difícilmente se hace posible mejorarlas cuando intentamos " complicarlas" un poco. Son simplemente geniales ...ya saben, menos es más! En el caso de la caprese, tres ingredientes inmejorables son más que suficientes, estamos hablando de : la mozzarella, el tomate y la albahaca.




La historia de la ensalada caprese es algo confusa, no se conocen bien sus orígenes. Lo que si es cierto es que aparece en un menú por primera vez en la llamada "cena futurista" es decir, una cena adherida a los principios de la corriente artística futurista, organizada en los años 20, en el hotel Quisisana de la isla de Capri, en Nápoles. Las cenas futuristas, se organizaban siguiendo los dogmas del interesante y alocado "Manifiesto de la cocina futurista", un programa para la completa reforma de la cocina italiana elaborado por el poeta Filippo Tommaso Marinetti. Os dejamos el link al manifiesto ( en italiano) por si os da curiosidad.


Vista desde el monte Solaro, en la isla de Capri, isla que da nombre a la ensalada caprese

El futurismo, una corriente artística que ha dejado importantes resultados artísticos, pero...no precisamente en la cocina del día a día! Alguna de las cosas de las cuales se declaraba contrario era a la pasta!!! ( qué sería de mi vida sin la pasta!), reclamaba la total abolición de esta, a favor de platos más modernos, aerodinámicos, fluidos, y concentrados, vamos se podría decir que ya por aquel entonces pensaban en la cocina molecular actual jejeje, que aunque respetamos y es muy interesante, pues no es la cocina casera a la que estamos acostumbrados. 

A los futuristas les interesaba mucho los colores frescos y ligeros, que seguían su estilo de vida moderna, intentando traspasarlos del arte de la pintura al arte de la cocina. Así, la ensalada caprese representaba unos colores nada casuales, los colores de la bandera italiana, que representados en el plato era una gran ventaja de esta ensalada para la nacionalista cultura italiana de los años 20.



Sin duda, existen otras versiones para hablar del nacimiento de la deliciosa caprese. Por ejemplo, se dice también que, en la postguerra, un albañil que trabajaba en la preciosa isla napolitana, le encantaba representar los colores de la bandera en los bocadillos que llevaba al trabajo, y su invención tuvo tanto éxito que fue imitada por los restaurantes de la isla, para después expandirse por el mundo debido a la lujosa e internacional clientela de los hoteles de Capri. Por ejemplo, en los años 50, el rey Farouk, se dice que se volvía loco por un bocadillo relleno de mozzarella, tomate y albahaca.

Pero centrémonos en la inmejorable receta de la ensalada! No puede ser más sencilla!

Ingredientes:

-Tomates
-Mozzarella
-Albahaca

A nosotros nos encanta con mozzarella de Bufala, pero la real caprese lleva mozzarella del tipo más común, la "fior di latte". La ensalada original tampoco lleva aceite, pero si quieren un hilo de aceite extravirgen no le va nada mal!. Y como todo, cada uno le da su toque, pudiendo ponerle aceitunas negras, diversos tipos de tomates, etc. También podemos encontrarla salpimentada o aderezada con vinagre balsámico...cuestión de gustos!

Preparación:

Para la versión clásica de esta estupenda ensalada, tan solo tienes que cortar el tomate y la mozzarella en rodajas y disponerlas sobre un plato alternando ambas...una rodaja de tomate, una de mozzarella...e ir añadiendo la albahaca al gusto.

Además, podemos encontrar la combinación de la ensalada caprese en diferentes versiones, usen la imaginación! aquí os proponemos algunas ideas, como por ejemplo, sandwich o tramezzini a la caprese, brochetas de caprese, caprese alla hasselback, bocadillo o panini a la caprese, etc

Algunas ideas para hacer nuestra caprese un plato diferente ( imágenes de Pinterest)

Buon appetito!

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Nota : 

Para los que estén interesados en la corriente artística del Futurismo...seguir leyendo jeje 
( esto es un blog de cocina...pero las "cabras tiran pal monte", no dejamos de ser un poco "frikis" del arte y aunque no venga a cuento y no queramos irnos por las ramas...al que le interese pues ...el post continua ;)

Es quizás oportuno precisar algunas cosas sobre el Futurismo, que ha sido en muchos casos la primera corriente artística abiertamente antitradicional de Europa. A principios de los años 20, resultó evidente que la cultura tradicional europea ya era obsoleta, y fue así que nació el llamado futurismo, rechazando radicalmente cualquier ápice de tradición popular. 

Giacomo Balla, "La costellazione del Genio", 
1918, Museo del 900, Milán




A esta corriente pertenecen grandísimas obras de arte como por ejemplo las pinturas de Giacomo Balla, o las esculturas de Umberto Boccioni, obras que hoy en día incluso llevamos en los bolsillos, pues las monedas de 20 céntimos de euro italianas llevan representada la icónica escultura de Boccioni. Para muchos se trata de la última gran corriente artística nacida en Italia, después en el arte europeo tan sólo habrá sitio para Picasso y los manieristas. Muchas obras futuristas las podemos encontrar en el Museo del Novecento en Milán, la ciudad que ha visto nacer y desarrollarse a este movimiento que ha sido, para bien y para mal, determinante en el curso de la estética y de la cultura popular del Novecento.


Umberto Boccioni, "Forme uniche della continuità nello spazio", 1913, Museo del 900, Milán







Feliz fin del verano! feliz entrada al Otoño ( o lo que el tiempo quiera que el clima está loco) !

Saludos;)

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domingo, 15 de junio de 2014

Potas en salsa



Las potas en salsa, son un plato tradicional canario, de la tradición marinera. Como sucede con este tipo de platos, cada casa o zona las cocina a su manera, así que hoy os explico cómo la hacemos en mí familia. 

La pota es un molusco ( o cefalópodo , pues carece de concha) muy similar al calamar, pero más barato y quizás menos conocido e utilizado, con el que se pueden hacer muchos platos deliciosos. La calidad de su carne quizás es inferior a la del calamar, pero si lo cocinamos bien, puede quedar sabrosísima!

En Canarias se utilizan mucho las potas, sobretodo preparadas en salsa. Recuerdo hasta no hace mucho ( aún hoy en día, de vez en cuando), que los pescadores venían por las calles con sus furgonetas gritando..."poooota , pootaa fresca!! a la rica poootaaa!", y todos bajaban a comprar la potas que habían pescado la noche anterior, pues esa en una de sus característica, se pesca de noche y en alta mar.




Las potas, aceptan las mismas y variadas preparaciones de los calamares, así que para los niños ( y no sólo! )es ideal , al no tener espinas. Nutricionalmente también es muy interesante, pues es una alta fuente de proteínas y las grasas que nos aporta es saludable, a pesar de que aporta unos 190 mg. de colesterol por cada 100 g. de potas, no hace que el colesterol aumente en nuestra sangre tanto como otros alimentos, de hecho ayuda a regular los niveles de éste, gracias al tipo de grasas que contiene. Es rico en vitaminas y en minerales como el fósforo, potasio y magnesio. Así que a comer potas! 

Esta preparación es muy versátil, podemos preparar de más, y lo que nos sobre utilizarlo en muchas otras preparaciones!, aprovechad! ahorramos tiempo y dinero. Además es un plato con ingredientes muy sencillos y baratos. Menos es más! 


Ingredientes:
  • 1 kg y 1/2 aprox. de Potas.
  • 1 pimiento rojo
  • 1 cebolla grande
  • 3 dientes de ajo
  • 3 ó 4 tomates de salsa
  • 1 cucharilla de pimentón dulce
  • 2 hojas de laurel
  • 2 vasos de vino blanco ( aproximadamente)
  • 5 ó 6 cucharas soperas de aceite de oliva
  • Sal ( al gusto)
Preparación:

1- Limpiamos las potas y las troceamos al gusto. Yo no le quito la piel al limpiarlas, pues le da un toque a la salsa, pero eso es cuestión de gustos.




2- En un caldero al fuego, ponemos el aceite, y la cebolla troceada, para hacer un sofrito. Cuando empiece a estar algo pochada, añadimos el ajo troceado, el pimiento picado, y seguimos pochando. Por último cuando el sofrito esté a medio hacer, añadimos los tomates troceados y previamente pelados.



3- Cuando nuestro sofrito esté prácticamente hecho ( no es necesario que llegue a hacerse salsa aún), añadimos las potas, las rehogamos un poco, añadimos el pimentón, el laurel y por último el vino blanco. Yo he dicho una cantidad de vino aproximada, pues durante la cocción, quizás necesitemos echar un poco más. 




Dejamos guisar nuestras potas con el caldero tapado, aproximadamente 50 minutos 
( cuando vemos que las potas están blandas, para ello mejor probar la parte de los rejos, que siempre son más duros, si estos están blandos, estaremos seguros que lo demás estará perfecto!). Si vemos que aún no están suficientemente blandas, pero la salsa se ha consumido mucho, secándose o se nos está pegando, añadiremos más vino, pero nunca agua!, así quedará mucho más gustoso. En este punto probaremos de sal, la cual aún no hemos añadido, pues este tipo moluscos suelen " soltar" sal, y así no nos arriesgamos de que se nos estropee el guiso quedando salado. Si creemos que hace falta, al gusto echaremos un poco de sal marina, removemos, y continuamos guisando, ...chup chup chup!




4- Cuando creamos que ya las potas están hechas, las dejamos unos minutos más, para que la salsa se " agarre" un poco al fondo, lo que le dará un toque tostado muy sabroso, pero tened cuidado de que no se os quemen!

Lo clásico es acompañar este plato con papas arrugadas, guisadas o puré.




Es un guiso delicioso, pero además, es muy versátil, pues podemos usarlo para hacer arroz con potas, que con el sabor de la salsa, es espectacular!, o también podemos usarlas para rellenar empanadas, etc. Además sobra decir que podemos congelarlas y tenerlas listas cuando necesitemos!

Por ejemplo, os propongo, si os han sobrado potas en salsa, al día siguiente podéis hacer el arroz  ( a menudo hago las potas en salsa a posta para el arroz directamente, ñam ñam! )

Para ello solamente tenéis que añadir al mismo caldero donde tenemos las potas sobrantes, la cantidad de arroz que deseemos dependiendo de los comensales  y agua ( por cada medida de arroz, pondremos 2 medidas y media de agua, pero depende de la salsa que nos haya quedado, sí tiene mucha salsa, reduciremos la cantidad de agua). Añadimos también una pizca de cúrcuma, para dar el color amarillo característico, así nos evitamos de usar colorantes alimenticios, y además nos beneficiamos, pues la cúrcuma tiene muchas propiedades!. Añadimos la sal al gusto, cocinamos y cuando el arroz esté en su punto...voilà!, ya tenemos un delicioso plato de arroz super gustoso!



Por supuesto al arroz podemos añadirle aceitunas, guisantes, o lo que queramos, pero el caso es hacer algo sencillo, con pocos ingredientes y chuparse los dedos!.

Qué aprovechen! 

AnGie


jueves, 10 de abril de 2014

Papas rellenas Canarias


Hoy os traemos una receta de familia, una receta típica de las Islas Canarias. Estas son muy versátiles pues pueden ser rellenadas al gusto de cada uno, pero no son las típicas papas rellenas que podemos encontrar, o al menos yo no las he visto mucho fuera de las Islas. Recetas de papas o patatas rellenas hay muchas, muchísimas, suelen ser empanadas y fritas o al horno y gratinadas, pero hoy os presento una forma diferente de hacerlas. Otros tipos de papas rellenas son populares en países como Perú, Colombia o Cuba entre otros,  ya en otra ocasión trataremos otras variantes. Canarias tiene una gran tradición en la preparación de recetas de patatas, como hemos visto con las papas arrugadas.



Las cantidades que os indico son como para tres o cuatro personas ( dependiendo del apetito jeje). Variar las cantidades en base a vuestros comensales.


Ingredientes:

- Papas medianas ( depende de los comensales, en mi caso 1,300 kg)
Pimentón y curcuma
- bubangos pequeños o calabacines
- 200 g. de tomates
- 150 g.de pimiento rojo
- Cebollas ( aprox. 200-250 g)
- 1/4 kg. de carne de ternera picada o molida.
- 1/2 vaso de vino blanco
- 2 dientes de ajo
- aceite de oliva
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 pizca de curcuma ( a modo de colorante natural)
- 2 hojas de laurel
- tomillo al gusto ( opcional)
- Sal al gusto
- 1/2 litro de agua
- 2 cucharas soperas de harina ( opcional)

Preparación:

1º- Empezamos preparando el relleno de nuestras papas, para ello utilizaremos la mitad de los ingredientes para hacer el sofrito, puesto que el resto irán en la salsa donde se concinarán nuestras patatas, pero eso es más adelante. En una sartén ponemos dos cucharadas soperas de aceite, calentamos y añadimos nuestra cebolla ( la mitad, unos 100-150 g) previamente troceada al gusto y el ajo ( 1) picado. Añadimos sobre esta sal fina para favorecer la cocción. Cuando la cebolla empieza a pocharse añadimos el pimiento rojo troceado. Pochamos un poco y añadimos por último nuestros tomates pelados y en dados ( unos 100 gramos). Añadimos la carne a nuestro sofrito y un poco más de sal. Cuando la carne está hecha, retiramos del fuego y reservamos.




 2º-  Mientras nuestro sofrito está al fuego, podemos ir preparando las patatas. Yo en este caso también he utilizado bubango, que es una variedad canaria de calabacín, pero si queréis de igual forma podéis rellenar pimientos. Pelamos y lavamos las papas. Con una cuchara parisien o sacabolas (o una cucharilla si no tenemos), vamos haciendo huecos redondos y vaciando un poco la papa, al igual que haremos con el bubango, calabacín, pimiento o lo quiera que vayamos a rellenar. Ten cuidado de no romper las paredes de la patata o se saldrá nuestro relleno, no hace falta que vacies en exceso. Lo que vayamos sacando no lo tires! el bubango sobrante puedes añadirlo a tu relleno, le dará más sabor y con las papas podéis haceros una tortilla, un revuelto, freirlas, guisarlas...vamos que hay que aprovechar todo!.



3º- Con ayuda de una cucharilla rellenamos bien las papas y/o verduras. Para cerrar el agujero, con el fin de que no se salga nuestro relleno en la cocción, hay varias opciones. Yo, en un bowl pequeño pongo 2 cucharas soperas de harina y voy añadiendo agua y revolviendo, hasta hacer una especie de cremita espesa.Hay gente que añade huevo batido a dicha mezcla, pero en mí opinón no es necesario. Pongo un poco de dicha crema tapando bien el agujero, y en una sartén caliente con muy poquita aceite, pongo la papa con el agujero tapado hacia abajo para que se selle. Otra opción es coger trocitos de la papa del vaciado y ponerla sobre el agujero a modo de tapón, pero con esta opción debes tener cuidado al colocar las papa en el caldero para guisar, que no estén una sobre otras o se saldrá el relleno.






4º- En un caldero hacemos otro sofrito, esta vez con la cebolla, pimiento, y tomate restantes. Una vez esté todo pochado, según el gusto podemos moler la salsa que nos resulta ( que es lo que hago yo para luego bañar las papas) o dejarla así si te gusta encontrarte los trocitos ;). Trituremos o no, añadiremos a ésta el vino, las hierbas ( laurel y tomillo en mi caso), y vamos colocando las papas con el agujero hacia arriba. Finalmente añadimos el agua, la cual lo ideal es que no sobrepase las papas. Añadimos sal al gusto, tapamos el caldero, ponemos fuego medio y dejamos guisar...chup chup chup. Este paso nos llevará una media hora, pero depende mucho del tipo de papas que se use, pues algunas tardan más o menos en guisarse, así que las iremos vigilando, pinchando de vez en cuando y cuando estén blandas ya estará listo nuestro plato. Si vemos que las papas aun siguen duras y la salsa empieza a consumirse iremos añadiendo más agua. Comprobar la sal, para poder rectificar antes de retirarlas del fuego.




resultado final de la cocción


5º- Listo! a comer!, yo suelo utilizarlo como plato único, pues tenemos las verduras, proteínas e hidratos. Acompañalo de un buen vino y a disfrutar. De igual modo a veces utilizo rellenos solamente de verduras o champiñones, de sofrito con atún y aceitunas, carne de pollo o pavo, carne de lata tipo corned beef, etc.. para todos los gustos! ;). Espero que les guste este plato apto para toda la familia y para todas las épocas del año.




Que aprovechen!

saludos

AnGie












jueves, 20 de marzo de 2014

Pizza! Historia y receta

Feliz día internacional de la Felicidad! y bienvenida primavera!, para celebrar esto y muchas otras cosas, os traemos una receta del clásico de la comida italiana  por excelencia, la mundialmente conocida pizza!.

A pesar de que la leyenda quiere que se sepa el lugar exacto y la ocasión en la cual se creó la pizza moderna, se sabe que sus raíces son extremadamente antiguas y fascinantes. La primera pizza como la conocemos hoy en día fue la pizza Margarita, la cual nace en 1889, de manos del chef Esposito, en honor de la visita de la reina Margarita de Saboya, consorte del rey de italia, a la ciudad de Nápoles. En honor de la reina, se realiza una pizza con los colores de la bandera del nuevo estado italiano, es decir el rojo del tomate, el blanco de la mozzarella y el verde que aportaba la albahaca.

La palabra " Pizza" se utiliza para describir a un pan, por vez primera en el lejano 997 d.C, en un documento en italiano común que se encontró en la ciudad de Gaeta, la cual se encuentra entre Roma y Nápoles. Así, la denominación de "pizza" hace referencia a un tipo de pan escachado de forma redonda a partir de la época del Renacimiento, por ejemplo, encontramos interesantes documentos en Nápoles ya desde el siglo XVI. Obviamente, antes del descubrimiento de América por Cristobal Colón, la pizza se realizaba sin las buenísimas salsas de tomates que hoy en día la representan, ya que dicho fruto era hasta entonces desconocido en Europa. Fue entonces a partir del siglo XVII, cuando la pizza deja de ser blanca y empieza a condimentarse con el maravilloso fruto rojo, dando lugar al origen de uno de los matrimonios gastronómicos de mayor éxito de la historia. Pero la pizza moderna quizás no nace con la invención del chef Esposito en Nápoles, pues ya desde el 1830, algunos libros de cocina hablan de este acertado invento.

Por ejemplo, Alexandre Dumas, padre y célebre escritor de los Cuatro Mosqueteros, era uno de los tantos franceses enamorados de la ciudad de Nápoles, que en uno de sus viajes a la sombra del Vesubio, habló entusiasmado de la gran variedad de condimentos relativos a la pizza. En 1886, en un libro de Francesco de Bouchard, se mencionan las principales variedades de pizzas es decir, la pizza marinara, la calzone, y... la pizza margarita.

Lo que nos parece más extraño de todas estas leyendas es que haya existido una época en la cual un plato tan universal y maravilloso no fuese estado inventado! Hoy en día, existen innumerables variedades de pizzas más allá de la real pizza napolitana con DOC, por ejemplo son digna de mención la pizza genovesa, la pizza romana y la célebre sfinciune o pizza siciliana. Es interesante notar como hoy, en defensa de un plato esencial de la cocina mediterranea como es la pizza, se haya instituido una marca de protección, que lucha en contra de las tremendas y bien poco mediterráneas pizzas congeladas que tiene más que ver con el temido fast food que con el movimiento "Slow food", en el cual la real pizza napolitana DOC es sin dudarlo, campeona en cuanto a gusto se refiere. La pizza napolitana se encuentra protegida por la ley italiana desde 1984 y tutelada por la Unión Europea desde 2010. Así que, qué deciros?...elijan la original!





Pero bueno, no perdamos más el tiempo y veamos como hacer una buena pizza para relamerse los bigotes!

En casa consumimos a menudo la pizza y a lo largo de los años y de nuestros viajes por la geografía italiana, hemos probado muchas recetas distintas, diferentes masas, diferentes trucos...en fin, que hoy por hoy tenemos una larga lista de masas de pizza que iremos poco a poco compartiendo con vosotros.

Hoy os proponemos esta masa, que se hace rápida, y tiene unos resultados geniales si te gustan las pizzas de tipo crujiente y finas. Generalmente hago estas cosas un poco “ al ojo”, así que esta vez he pesado y medido todos los ingredientes para facilitaros la tarea.

Vamos con la receta !

Ingredientes:

-Para la masa:
levadura de cerveza liofilizada


460 g. de harina de trigo ( 4 cup aprox.)
10 g, se sal fina o 2 cucharaditas ( 2 tsp)
5 g. de azúcar o una cucharadita ( 1tsp)
30 g. de aceite de oliva
310 g. de agua
1 sobre de levadura liofilizada o seca

-Para condimentar en este caso hemos usado:

Mozzarella especial para pizzas o " filante"
Mozzarella fresca
Salsa de tomate especiada* ( ver al final de la receta)
Atún
Cebolla
Champiñones frescos
Gorgonzola
Orégano

Procedimiento:

-En un bowl introducimos el agua y la templamos, podemos hacerlo en el microondas, con tan sólo unos segundos. Una vez templada, esparcimos en el agua el sobre de levadura liofilizada o seca, y dejamos que se active unos 3 minutos. Yo suelo usar la levadura de la marca italiana Paneangeli, pero en España podemos conseguir por ejemplo la de la marca Maizena, o cualquier otra levadura seca de panadero.

levadura activándose
-En otro bowl, metemos el resto de ingredientes y finalmente el agua con la levadura ya activada. Mezclamos todo y amasamos. Este paso se puede hacer en una amasadora, o en la Thermomix o similar. Una vez se hayan mezclado todos los ingredientes, amasaremos unos 10 minutos si lo hacemos con una máquina ( por ejemplo, en thermomix con la velocidad spiga, programamos 10 minutos, y en KitchenAid, velocidad 2 por el mismo tiempo), y si lo haces a mano, amasa hasta que la masa se torne lisa y sin imperfecciones, pero siempre ten en cuenta que cuanto más tiempo amasemos este tipo de masas, mejor quedará!.



amasando
-Una vez amasada, pasamos nuestra masa a una superficie enharinada, haremos una bola grande y la partimos a la mitad, o hacemos tantas bolas como pizzas queramos hacer. Con estas cantidades salen 3 pizzas redondas normales, pero también podemos hacer una grande cuadrada tamaño bandeja de horno y otra mediana o varias minipizzas, o lo que queramos!

-Dejamos reposar las bolas de masa, lo ideal para este tipo de masa es introducirla en un bowl con las paredes untadas de aceite para que no se pegue y de paso ponemos un poco con los dedos o una brocha de cocina sobre la propia masa para que no haga costra. No necesitamos mucha aceite, solamente que haga una pequeña película superficial. Tapamos los bowls con papel film y a esperar! Podemos dejarla reposar cuanto queramos, pero en torno a 1 y dos horas sería lo ideal. Si tienes un lugar caliente en casa puedes aprovechar para dejar reposar allí tú masa. En verano si hace calorcillo los tiempos de levado siempre serán más cortos. También podemos meter los bowl en el horno apagado. Nuestras bolitas crecerán, pero tampoco esperes que se salgan del bowl, no crecen en exceso. 





-Pasado el tiempo de reposo, en una superficie enharinada pondremos una de las bolas 

( invierte el bowl y deja que caiga por su propio peso, y así la parte de arriba de la bola será el suelo de nuestra pizza. Mi truco del almendruco es que, en este paso, en vez de enharinar la superficie de trabajo con harina común, utilizo harina p.a.n o harina de maiz, de manera que ayuda a que mi masa no quede húmeda, e incluso se quede algo más tostadita, eso sí sólo para la parte de abajo,éste tipo de masa de pizza no se gira ni se vuelve a amasar después del levado...tú la sacas del bowl y tal cual la empiezas a estirar por la parte de arriba...vas introduciendo los dedos y alargando con la palma de la mano, girando la masa como si fuese un volante, pero no le des la vuelta, que el culo es el culo y la
Harina P.A.N
cara es la cara jejeje, así por la parte de abajo estará la harina pan 
haciendo su trabajo, ayudando a que se tueste, no se pegue etc, no se, a mí me funciona, prueben y ya me dirán!. Esta masa se estira muy fácil y rápido, tengan cuidado porque les quedará finísima en un santiamén, y además no hace falta rodillo, todo con las manos!

Empezando a estirar la masa
                   

- Por supuesto el condimento que pongamos a nuestra pizza es cuestión del gusto o el antojo de nuestros comensales, pero al ser una masa muy fina yo no le metería demasiadas cosas para que no corramos el riesgo de que se pueda romper o tardar más en hacerse, De todas formas si queremos poner muchos ingredientes, también tenemos la opción de hornear un poco la masa junto con la base de salsa de tomate y el queso y luego abrir el horno y meter lo que queramos, así la masa ya tendrá consistencia y aguantará lo que le eches ;).

ingredientes

Por ejemplo, en este caso yo he elegido hacer la pizza de atún, champiñones y cebolla, con un toque de gorgonzola y por supuesto la mozzarella, omnipresente en todas las pizzas. He puesto todos los ingredientes desde el principio menos los champiñones, que al ser frescos, los he puesto los 10 çultimos minutos de cocción para que no se hicieran en exceso. El orden de poner los ingredientes básicos siempre es el mismo, primero la salsa de tomate, luego la mozzarella, y después el resto. En mi caso suelo usar mozzarella especial para pizzas o " filante" y mozzarella fresca.

Quesos mozarella y Gorgonzola conservado en aceite


-Precalentamos el horno a 180ºC, con calor arriba y abajo y en unos 25 minutos tendremos la pizza crujiente, fina y muy apetecible! Pero siempre vigilen de vez en cuando, que cada horno es un mundo!... A comer!!

Pizza fina y crujiente



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* Salsa de tomate especiada:


A veces a mis pizzas les doy otro toque gustoso con la salsa especiada casera. Consiste en añadir a la salsa de tomate triturado, ajo en polvo ( fresco no porque al cocinarse en el horno cogería un sabor fuerte o se podría quemar), orégano, pimienta negra y sal. Removemos la mezcla y la ponemos como base de nuestras pizzas. Verás que le da un toquito diferente! ;)

Nota: El queso Gorgonzola podemos conservarlo bastante tiempo en la nevera si lo troceamos y lo cubrimos con aceite de oliva como si de una conserva se tratase. Así lo tendremos listo para cualquier preparación.




Un saludo y que aprovechen!!

Angie

Nuestro Bowl ha aprendido como hacer la pizza desde los maestros