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lunes, 23 de marzo de 2015

Pastiera Napolitana


Y sin darnos cuenta, ¡ha llegado la primavera un año más! y con ella viene un proyecto precioso en el que hemos tenido el placer de colaborar: el segundo número de la revista ¡Blogirls 2.0 Magazine!

Edición primavera Blogirls 2.0 Magazine

Podéis encontrar una versión del artículo que hoy os traemos, dentro de la edición Primavera de la revista Blogirls 2.0 Magazine. ¡No os la perdáis! ¡no tiene desperdicio!

En Italia, la Pascua se celebra sobretodo, alrededor de una buena mesa. De norte a sur, te encontrarás infinidad de platos típicos de estas fechas, sobretodo dulces: colomba pascual, huevos de chocolate, casatiello, cassata, etc.  Hoy te queremos hablar de la pastiera, quizás el dulce más tradicional de Nápoles.

pastiera napolitana


Sus orígenes se encuentran envueltos en leyendas, una de ellas cuenta como una sirena llamada Parténope, intentó seducir con su canto al famoso Ulises pero fracasó en el intento, así que, triste, decidió lanzarse al mar para acabar con su vida, pero…otra vez ¡falló en su intento! La corriente la llevó hasta el golfo de Nápoles, donde fue salvada por pescadores, que la curaron y acogieron con cariño. Parténope, quedó agradecida eternamente con este pueblo y por ello, cada primavera emergía de las aguas. 

Una primavera, los habitantes del pueblo homenajearon a la sirena en su visita con regalos simbólicos: harina, símbolo de riqueza, ricotta, símbolo de abundancia, huevos, símbolo de fertilidad, trigo cocido en leche, que representaba la unión entre el reino animal y vegetal, flores con aromas típicos de la Campania y miel (hoy sustituido por el azúcar) que representaba el canto dulce de la sirena. A la mañana siguiente, la sirena se presentó con una tarta que los mismísimos Dioses del Olimpo habían hecho con los dones otorgados a Parténope. Y así fue como nació la Pastiera Napolitana. O al menos, así cuenta la leyenda.

Pastiera y café


Dejando las leyendas atrás, la historia hace referencia a la creación de este simbólico dulce en la Nápoles greco-romana (Neapolis) cuando, en honor a Ceres (de cuyo nombre deriva el término cereales)  diosa de las cosechas, se realizaba un postre con los productos recogidos en la época, entre ellos el trigo. La receta fue perfeccionada a lo largo del 1500 en el convento de la iglesia Santa Patricia de Nápoles, en el corazón de la famosa “via dei presepi”.

La primera vez que se menciona la pastiera en la literatura fue en el año 1634, en el libro “La gatta Cenerentola” (La gata cenicienta) de Giambattista Basile, fábula posteriormente adaptada por Charles Perrault para su famosa obra “la Cenicienta”. Vamos que podemos decir que la pastiera ... ¡empieza con la Sirenita y acaba con la Cenicienta!

Merienda de Pascua


Como anécdota te contamos que la reina de Nápoles, María Teresa de Habsburgo, mujer del rey Ferdinando II de Borbón, era conocida por el pueblo como “la reina que no sonríe nunca”. Esta fama se mantuvo hasta que, por insistencias del marido, se dignó a probar un pedazo de pastiera. El sabor del dulce era demasiado bueno y a pesar de su austero carácter, no pudo evitar sonreír en público por vez primera. El Rey asombrado dijo “para hacer sonreír a mí mujer se necesitaba la pastiera, ahora tendremos que esperar a la próxima Pascua para volver a verla sonreír”.
La pastiera, una auténtica cura contra el mal humor, exactamente igual que los soleados días de la primavera.

Receta: (para dos pastieras de 23 centímetros de diámetro aproximadamente)

Ingredientes para la Pastiera

- Ingredientes del relleno:
550 g. de trigo cocido; 700 g. di ricotta (o requesón, mejor si es mezcla de cabra y vaca); 400 g. de azúcar; 500 ml. de leche; 50 g. de mantequilla; 180 g. aproximadamente de fruta escarchada o confitada (cidra confitada, naranja...); 5 g. de canela en polvo; 5 ml. de aroma Millefiori o agua de azahar; 6 huevos; ralladura de limón (al gusto).

- Para la masa de la base:
450 g. de harina; 120 g. de azúcar; 60 g. de manteca de cerdo (fría); 180 g. de mantequilla (fría y cortada en cubitos); 3 yemas; 1 cucharilla (5 g.) de vanillina o azúcar avainillado; ralladura de una naranja.

Preparación:

1- Empezamos preparando el trigo.  Versamos el contenido del bote de trigo cocido (que viene ya listo para usar) en una cacerola, junto con la leche y la mantequilla. Estaremos unos 15 minutos removiendo con una cuchara de madera y a fuego medio-bajo, hasta obtener una textura cremosa. El trigo cocido se encuentra en cualquier negocio italiano o fácilmente en negocios online (incluso es común encontrarlo en Ebay ). Si no lo consigues también puedes prepararlo en casa*. 

Pasta frolla o masa quebrada

2- Preparamos la masa quebrada o pasta flora, para ello podemos ayudarnos de un robot de cocina. Primero mezclamos los ingredientes secos, seguidamente añadimos la mantequilla y la manteca en daditos (¡importante que ambas estén frías!), mezclamos y añadimos las yemas. Batimos bien y rápidamente obtendremos una masa harinosa. Para conseguir una masa homogénea y fácilmente manejable, añadimos poco a poco cucharadas de agua fría (con 3 ó 4 bastará). Hacemos una bola con la masa y reservamos en la nevera envuelta en papel film, al menos media hora.

Cortando la masa

3- Para el relleno, en un bowl introducimos la ricotta (asegurándonos que no tenga agua), junto con el azúcar y mezclaremos bien. Seguidamente añadimos la crema de trigo que teníamos reservada, los huevos y la canela. Batimos bien la mezcla hasta que sea homogénea. Por último, mezclamos añadiendo el aroma y la fruta.
El aroma Millefiori es sinónimo de Pastiera en el sur de Italia, siendo a menudo difícil de encontrar, por lo que podemos sustituirla con agua de azahar.

Molde recubierto de masa quebrada

Pastiera paso a paso


4- Engrasamos los moldes elegidos, cubrimos el fondo y los lados con nuestra masa quebrada, e introducimos el relleno. Los moldes suelen ser altos, pero es cuestión de gustos, lo que si es importante es que el molde sea de metal. La superficie del relleno la cubriremos con tiras de masa quebrada a modo de rejilla, no sólo con fines decorativos, sino para evitar que el relleno suba mucho durante el horneado. Pincelamos con huevo para dar un acabado dorado a nuestro postre y ya está listo para hornear.

pastiera lista para hornear


5- Horneamos en horno precalentado a 180ºC, entre 60 ó 75 minutos. Una vez hecha, dejaremos reposar la pastiera hasta que esté fría. La tradición dice que debe consumirse tres días después de horneada pero…. ¿quién podrá resistirse a la tentación?

Pastiera napolitana


Interno Pastiera napolitana


Buon appetito e buona Pasqua!

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* Preparación casera del trigo: Este es el ingrediente principal de este dulce, y a pesar de que hoy por hoy se encuentra " listo para usar", quizás no lo encontremos o prefiramos hacerlo en casa; en ese caso aquí os decimos cómo:
Es un proceso largo. Debemos dejar el trigo en agua unos tres días ( cambiando el agua a menudo), y seguidamente lo dejamos cocer en agua durante horas, para finalmente cocerlo en leche al menos otras tres horas. No es difícil, pero es un proceso largo, por lo que recomendamos el uso de los botes de trigo cocido ya preparados ( ¡qué además son baratísimos! por lo que no vale la pena hacerlo en casa ).

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jueves, 26 de febrero de 2015

Los cubiertos, la pasta y el tenedor

Desenfunden sus cubiertos! Tenedores, cuchillos y cucharas, son hoy en día objetos de uso cotidiano, esos compañeros indispensables con los que compartimos cada comida y que no faltan en ninguna cocina. Son utensilios de los que se habla ampliamente cuando se trata de etiqueta o protocolos, donde existe incluso un lenguaje no verbal de comunicación entre el comensal que los utiliza y el camarero que los sirve.

Un lenguaje útil, tanto si eres tú el que cocina, como si eres el comensal en un restaurante:





1- Si los cubiertos se encuentran en posición paralela horizontal, significa: Felicidades! el plato me ha encantado ( quizás te puedan decir eso de...estás dentro de la cocina de Masterchef! jeje)

2- Dos cubiertos que se encuentran formando un ángulo agudo quiere decir que, a pesar de que el plato te ha gustado mucho, no consigues seguir comiendo...al menos por el momento. Vamos, es como si le dijeses al camarero: "espera que estoy haciendo una pausa para hacer hueco en mí estómago, pero...amenazo con volver" jejeje

3- Uy, uy , uy... cuando dos cubiertos se encuentran en ángulo agudo uno respecto al otro, pero con la lama del cuchillo dentro de los dientes del tenedor...¡tiembla! Puedes perder la tercera estrella Michelin! Esta señal, si somos nosotros los comensales, no deberíamos usarla con ligereza porque significa que no nos ha gustado para nada el plato, que no lo hemos entendido, que no está bien hecho, etc . Si lo haces sin querer puedes herir la sensibilidad del pobre cocinero de turno jaja, así que vamos con cuidado.

4- Dos cubiertos en posición perpendicular uno con respecto al otro, cruzados con el tenedor en vertical y el cuchillo en horizontal, significa que das vía libre al camarero para que te siga trayendo otro plato. Esta posición puede utilizarse después de la 2, para indicar al camarero que ya estás listo para seguir comiendo.

5- Es la posición universal. Dos cubiertos dispuestos en manera paralela y vertical, quiere decir que estás lleno y has terminado de comer. 


El tenedor y la pasta:

¿cuál es la historia del tenedor? pues bien, si la cuchara y el cuchillo, nada más verlos se intuye para que sirven, en el caso del tenedor, pues no está tan claro, quizás... ¿para pinchar? y si así fuera ¿eran necesarios tantos dientes? ¡Vamos a descubrirlo! 

Piensa que el cuchillo y la cuchara se encuentran presentes en todas las culturas de una manera u otra, mientras que el tenedor no, pues por ejemplo en muchos países orientales se usan los conocidos palillos.

El tenedor es una invención de la cultura romana, pero a pesar de que este utensilio cae en el olvido al mismo tiempo que cayó el Imperio, su uso se mantuvo en la zona del Imperio Romano de Oriente, es decir Costantinopla, hoy en día Estambul y desde allí los tenedores son reintroducidos en la Europa occidental después del año 1000, a través de la famosa puerta de Oriente: Venecia.

Los tenedores no lo tuvieron fácil al principio, fue llegar y...con la iglesia hemos topado! Estos indefensos y útiles cubiertos, fueron muy mal vistos e incluso duramente criticados por la iglesia, alegando que dicho instrumento era demasiado parecido al tridente, ¡un símbolo demoníaco!


"I maccheronari" : cuando los Spaghetti eran un "street food". Fotografia de Carlo Brogi (1850-1912)

En el siglo XIV, en el Reino de Nápoles, se aconsejaba el uso de una especie de punzón de madera para poder comer más cómodamente un tipo de plato que se acababa de inventar y estaba teniendo mucha aceptación: nada más y nada menos que ¡la pasta! Desde la corte florentina, a través de Caterina de Medici, los tenedores llegan a Francia y de ahí, al resto del continente. Carlos V incluso llegó a tener una buena colección de estos novedosos utensilios, pero en cambio Luis XIV, el rey Sol, a pesar de tener también una enorme colección, no toleraba el uso de cubiertos, prefería comer con las manos, al más puro estilo Obelix!




Escena de " Miseria e nobiltà" del gran Totò, donde puedes
 ver como se comía la pasta en aquella época ( ver a partir del minuto 2:15)

Y ya no hablemos de la aceptación en los conventos de estas "modernidades", en ellos estaba absolutamente prohibido su uso, y lo ha estado hasta el año ¡1700!

Se necesita esperar a principios del 1800, para asistir al nacimiento del tenedor tal y como lo conocemos hoy en día, con sus cuatro dientes. ¿Te has parado a pensar alguna vez porqué tienen cuatro dientes? la respuesta está en los spaghetti! ( tranquilos, no nos hemos convertido al Pastafarinismo jajaja )



Para los más frikis...la respuesta no es 42 jaja, son los Spaghetti!

Decíamos que el motivo de los cuatro dientes de los tenedores modernos se encuentra en el tipo de pasta más conocido del mundo y es que, Ferdinando II de Nápoles, se volvía loco por un plato de spaghetti, esa especialidad napolitana por excelencia, pero por aquellos tiempos, esta pasta se consumía con las manos ( parece increíble, ya que algunos hoy en día ni con el uso de tenedores consiguen no acabar poniéndolo todo perdido jajajaja), y ya se echaba en falta un utensilio adaptado a este plato, que hiciera más cómodo su consumo. El tenedor que ya existía, de tres dientes, no iba bien, pues no sirve para enrollar los spaghetti , ¿lo has intentado? prueba en casa, ¡verás que no puedes! jajaja
Palacio Real de Caserta: el lugar del delito! Aquí se inventaron los tenedores de hoy en día



El rey Ferdinando de Borbón, en su Palacio Real de Caserta, encarga a un tal Gennaro Spadaccini que inventase algo para solucionar el problema. El bueno de Gennaro encontró la solución! añadirle un diente al tenedor  y acortar dichos dientes que ya tenía, conviertiéndose en el utensilio perfecto para enrollar esta pasta como si no hubiera un mañana! La invención corre como la pólvora por todas las cortes de Europa y seguidamente también pasa a ser adoptada por las clases sociales más pobres.

Así que ahora seguro que mirarás a tus tenedores con otros ojos, ¿quién diría que han pasado por tantas cosas, no? jeje pues venga, ahora toca darle cariño al pobre tenedor y usarlo para comer cosas ricas ricas!


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martes, 27 de enero de 2015

Berenjenas a la Parmesana (Parmigiana)

Las berenjenas a la Parmesana, es un plato muy conocido y popular en la cocina del sur de Italia. Y cuando la pruebes, seguro que se hará típico de tú casa también!


Berenjenas


Son muchos los que reclaman la "paternidad" de este sabroso plato, pero a pesar de que se encuentra presente en la gastronomía regional de diferentes provincias y aunque se cree que el "niño" nació en Campania, el único que lo tiene registrado legalmente es Sicilia.

En la parmesana destacan por encima de todo dos ingredientes ( y uno, no es precisamente el queso Parmesano), que son el tomate y la berenjena. Estos dos ingredientes casan a la perfección y parecen haber ido de la mano siempre, de hecho hoy en día son productos mediterráneos por excelencia, pero la realidad es que " cada uno es de su padre y de su madre".

El señor tomate y la señora berenjena quedaron en una cita a ciegas que tendría lugar en Sicilia, por aquello de encontrar un lugar intermedio, ya que uno venía de América y el otro de Asia. La primera en llegar a la cita fue la berenjena, alrededor del año 827, de manos de los árabes. La pobre tuvo que ponerse cómoda, porque su pretendiente, el señor tomate, se hizo esperar, pero en Sicilia encontró un segundo hogar, se sentía como en casa, así que corrió la voz entre sus compatriotas y la tierra siciliana poco a poco se llenó de señoritas berenjenas en edad de merecer esperando a que llegara la "caravana del amor" con los Mrs. tomates.



Berenjena llegando a Sicilia
Srta. Berenjena llegando a Sicilia


Se dice que por aquella época Cristóbal Colón acababa de descubrir América, aunque seguramente era sólo una excusa, porque seamos realistas, verdaderamente lo que fue a hacer era ver porqué los tomates llegaban tarde a su cita ( seguramente estaban nerviosos e indecisos de qué ponerse para causar una buena primera impresión). Y es que, te has parado a pensar que sería de las gastronomía de la mayoría de las culturas sin el tomate??!! No lo quiero ni pensar, me entra mal cuerpo jajaja la pasta, ensaladas, salsas, pizzas y mil millones de platos sin la compañía, sabor y color de esta fruta disfrazada de verdura? en serio?...creo que algunos ni siquiera existirían de no ser por la presencia del Sr. tomate, pero no lo digamos muy alto no sea que se lo termine creyendo y se nos venga arriba con su chulería.

Fue finalmente Hernán Cortés el que trajo a los tomates a Europa, que con toda la calma del mundo, llegaron allá por el año 1500 ( ¡estos hombres! ¡nunca tienen prisa ains! ) pero antes de llegar a su cita en Sicilia, hicieron una escala en España ( quién lo vería corre corre por la T4 de Barajas! ). El señor tomate, digamos que se pasó un poco poniéndose "guapo"( quizás estamos frente al primer atisbo de metrosexualidad de la historia de la humanidad) pues de entrada en el viejo continente nadie se atrevía a hincarle el diente, pues creían que se tratase de una planta ornamental de adorno!


Tomate y Berenjena, el encuentro
Encuentro entre Mr. Tomate y la Srta. Berenjena

Cuando finalmente llegó a Sicilia y se encontró con la ya más que desesperada Srta. Berenjena, fue algo más que amor a primera vista, una crónica de amor premeditado, una relación infinitamente duradera que llega hasta nuestros días, pues la cantidad de platos en los que aparecen estos dos a modo de pareja, es infinita!Es como una pareja artística, cuya presencia nos garantiza el éxito. Aunque para verlos actuando juntos en el plato que hoy nos ocupa, tuvimos que esperar un poco, antes le precedieron otros éxitos como por ejemplo la receta de  " La caponata" de la que hablaremos en otra ocasión. 

La berenjenas a la Parmesana ( Parmigiana di Melanzane), la encontramos por primera vez en un libro de recetas, en Nápoles, allá por el año 1778 ( " Il cuoco elegante" de Vincenzo Corrado), aunque no se le dio el nombre actual hasta el 1839, en el libro " Cucina Teorico- Practica" de Ippolito Cavalcanti, donde ya se habla de Parmigiana tal y como la conocemos hoy.


Berenjenas a la parmesana
Berenjenas a la parmesana ( parmigiana di melanzane)

Al igual que su nacimiento, el nombre de este plato crea controversia, pues si nadie nos dice lo contrario, lo primero que hacemos es pensar en el queso parmesano, o en la ciudad de Parma, de hecho en dicha ciudad era tradición cocinar platos de verduras a " capas", justo como se disponen las berenjenas en la Parmigiana, pero no tiene mucha fuerza esta opción, aunque hoy en día algunos periodistas gastronómicos importantes, como Luciano Pignataro, siguiendo las bases etimológicas, hable de las " berenjenas cocinadas al modo de Parma".

Otra hipótesis la tenemos en la propia Sicilia, donde la palabra "parmiciana", hace referencia a las lamas de las persianas, indicando así una estructura de capas o estratos que se sobreponen igual que sucede en la receta de la Parmesana. Para nosotros, esta última versión es la que más acertada nos parece, pues las persianas llegaron también con los árabes ( bueno no vamos a entrar en detalles de la historia de las persianas) y si algo hay en Sicilia, eso es luz jaja...¿a qué viene entonces ponerle el nombre de una ciudad que quedaba bastante lejos de la isla, en una época en la que no había comunicación entre regiones como hoy en día? Pero vamos, lo que si es seguro que el nombre no tiene nada que ver con el rey de los quesos, aunque en las versiones actuales de este rico plato se utilice el Parmesano para gratinar la superficie y es que este queso pega con todo! En distintas versiones de esta receta se utilizan también otros quesos, como el pecorino o el Caciocavallo.





Pero dejémonos de historias, ahora toca comer! vamos con la sencilla y rica receta.

Receta:

Ingredientes: ( la cantidad de ingredientes será al gusto en todo caso, partiendo de unas 3 berenjenas medianas para unas 4 personas, así que las cantidades son orientativas dependiendo el gusto personal)

- 3 Berenjenas medianas
- 500 - 800 g aprox. de Salsa de tomate ( preferiblemente casera) 
- Pan rallado
- Harina
- 2 ó 3 Huevos
- 100 g. aprox. de Queso Parmesano
- Aceite
- Albahaca (opcional)
- 2 Mozzarella ( tipo "fior di latte")

Preparación:

1- Pelamos nuestras berenjenas ( para que la piel no nos amargue el plato), las lavamos y cortamos en rodajas ( de un dedo de grosor aproximadamente), las colocamos en un colador y las salamos. Dejaremos que las berenjenas "suden" para que pierdan su agua ( una hora aproximadamente). Pasado este tiempo lavamos las rodajas, las secamos y empanamos.







2- Para empanar nuestras berenjenas, pasaremos las rodajas de estas por harina, seguidamente por huevo batido y por último por pan rallado. Freiremos en aceite bien caliente, hasta que estén doradas por ambos lados y escurrimos en un papel de cocina para eliminar el exceso de aceite. 



Harina, huevo y pan rallado



3- En una fuente apta para horno, disponemos las rodajas de berenjena empanada sobre el fondo del recipiente. Seguidamente cubrimos con nuestra salsa de tomate ( nosotros casera y especiada con un poco de ajo y pimienta), luego ponemos rodajas, lonchas o trocitos de mozzarella al gusto, hojas de albahaca y volvemos a poner otra capa igual de berenjenas. Seguimos haciendo capas del mismo modo hasta terminar con nuestros ingredientes, siguiendo el orden, como si de una lasaña se tratase.

4- La capa final terminará con salsa de tomate, mozzarella y parmesano rallado. Introducimos en horno precalentado unos 25 ó 30 minutos a 180º C. Se suele decir popularmente, que la Parmesana se deja en horno hasta que se " asciuga" es decir, hasta que se seque un poco la salsa y veamos dorada la superficie.





Es un plato delicioso si se sirve caliente, pero también puede servirse frío.


Nota: Podemos hacer una versión más light asando las berenjenas en vez de empanarlas y freírlas, o también freírlas solamente pasadas por huevo, o sin pan y sólo con harina...vamos al gusto del consumidor!  pero no dejen de probarlo!


No será el plato más fotogénico...pero mmm ni falta que le hace!


Buon Appetito!
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domingo, 21 de septiembre de 2014

La ensalada Caprese y la Cocina Futurista

Aunque el calendario nos diga que la llegada del Otoño es inminente, nadie nos dice que no podamos seguir alargando un poquito más el verano en nuestras mesas, por lo que hoy os traemos un clásico de la cocina estiva ( y no sólo) italiana: La ensalada caprese!



La ensalada caprese es una fresca y sencilla ensalada con un sabor inconfundiblemente mediterráneo. Un plato simple y genial, basado en el lema esencial de la cocina italiana: un plato es bueno siempre que no sea posible añadirle o quitarle un ingrediente sin alterar su equilibrio, es decir, pocos ingredientes, pero de buena calidad y mezclados a la perfección. Se dice que nada es más difícil que conseguir que la simplicidad, y nosotros estamos de acuerdo! Las cosas simples y sencillas resultan a veces obvias, pero difícilmente se hace posible mejorarlas cuando intentamos " complicarlas" un poco. Son simplemente geniales ...ya saben, menos es más! En el caso de la caprese, tres ingredientes inmejorables son más que suficientes, estamos hablando de : la mozzarella, el tomate y la albahaca.




La historia de la ensalada caprese es algo confusa, no se conocen bien sus orígenes. Lo que si es cierto es que aparece en un menú por primera vez en la llamada "cena futurista" es decir, una cena adherida a los principios de la corriente artística futurista, organizada en los años 20, en el hotel Quisisana de la isla de Capri, en Nápoles. Las cenas futuristas, se organizaban siguiendo los dogmas del interesante y alocado "Manifiesto de la cocina futurista", un programa para la completa reforma de la cocina italiana elaborado por el poeta Filippo Tommaso Marinetti. Os dejamos el link al manifiesto ( en italiano) por si os da curiosidad.


Vista desde el monte Solaro, en la isla de Capri, isla que da nombre a la ensalada caprese

El futurismo, una corriente artística que ha dejado importantes resultados artísticos, pero...no precisamente en la cocina del día a día! Alguna de las cosas de las cuales se declaraba contrario era a la pasta!!! ( qué sería de mi vida sin la pasta!), reclamaba la total abolición de esta, a favor de platos más modernos, aerodinámicos, fluidos, y concentrados, vamos se podría decir que ya por aquel entonces pensaban en la cocina molecular actual jejeje, que aunque respetamos y es muy interesante, pues no es la cocina casera a la que estamos acostumbrados. 

A los futuristas les interesaba mucho los colores frescos y ligeros, que seguían su estilo de vida moderna, intentando traspasarlos del arte de la pintura al arte de la cocina. Así, la ensalada caprese representaba unos colores nada casuales, los colores de la bandera italiana, que representados en el plato era una gran ventaja de esta ensalada para la nacionalista cultura italiana de los años 20.



Sin duda, existen otras versiones para hablar del nacimiento de la deliciosa caprese. Por ejemplo, se dice también que, en la postguerra, un albañil que trabajaba en la preciosa isla napolitana, le encantaba representar los colores de la bandera en los bocadillos que llevaba al trabajo, y su invención tuvo tanto éxito que fue imitada por los restaurantes de la isla, para después expandirse por el mundo debido a la lujosa e internacional clientela de los hoteles de Capri. Por ejemplo, en los años 50, el rey Farouk, se dice que se volvía loco por un bocadillo relleno de mozzarella, tomate y albahaca.

Pero centrémonos en la inmejorable receta de la ensalada! No puede ser más sencilla!

Ingredientes:

-Tomates
-Mozzarella
-Albahaca

A nosotros nos encanta con mozzarella de Bufala, pero la real caprese lleva mozzarella del tipo más común, la "fior di latte". La ensalada original tampoco lleva aceite, pero si quieren un hilo de aceite extravirgen no le va nada mal!. Y como todo, cada uno le da su toque, pudiendo ponerle aceitunas negras, diversos tipos de tomates, etc. También podemos encontrarla salpimentada o aderezada con vinagre balsámico...cuestión de gustos!

Preparación:

Para la versión clásica de esta estupenda ensalada, tan solo tienes que cortar el tomate y la mozzarella en rodajas y disponerlas sobre un plato alternando ambas...una rodaja de tomate, una de mozzarella...e ir añadiendo la albahaca al gusto.

Además, podemos encontrar la combinación de la ensalada caprese en diferentes versiones, usen la imaginación! aquí os proponemos algunas ideas, como por ejemplo, sandwich o tramezzini a la caprese, brochetas de caprese, caprese alla hasselback, bocadillo o panini a la caprese, etc

Algunas ideas para hacer nuestra caprese un plato diferente ( imágenes de Pinterest)

Buon appetito!

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Nota : 

Para los que estén interesados en la corriente artística del Futurismo...seguir leyendo jeje 
( esto es un blog de cocina...pero las "cabras tiran pal monte", no dejamos de ser un poco "frikis" del arte y aunque no venga a cuento y no queramos irnos por las ramas...al que le interese pues ...el post continua ;)

Es quizás oportuno precisar algunas cosas sobre el Futurismo, que ha sido en muchos casos la primera corriente artística abiertamente antitradicional de Europa. A principios de los años 20, resultó evidente que la cultura tradicional europea ya era obsoleta, y fue así que nació el llamado futurismo, rechazando radicalmente cualquier ápice de tradición popular. 

Giacomo Balla, "La costellazione del Genio", 
1918, Museo del 900, Milán




A esta corriente pertenecen grandísimas obras de arte como por ejemplo las pinturas de Giacomo Balla, o las esculturas de Umberto Boccioni, obras que hoy en día incluso llevamos en los bolsillos, pues las monedas de 20 céntimos de euro italianas llevan representada la icónica escultura de Boccioni. Para muchos se trata de la última gran corriente artística nacida en Italia, después en el arte europeo tan sólo habrá sitio para Picasso y los manieristas. Muchas obras futuristas las podemos encontrar en el Museo del Novecento en Milán, la ciudad que ha visto nacer y desarrollarse a este movimiento que ha sido, para bien y para mal, determinante en el curso de la estética y de la cultura popular del Novecento.


Umberto Boccioni, "Forme uniche della continuità nello spazio", 1913, Museo del 900, Milán







Feliz fin del verano! feliz entrada al Otoño ( o lo que el tiempo quiera que el clima está loco) !

Saludos;)

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domingo, 13 de julio de 2014

El Café Espresso

Media mañana de un lunes, hacemos una pausa en un bar del centro de la ciudad. El día se presenta difícil. Un cliente pide algo al barista con dos palabras, sólo dos. Empieza la magia. "Un espresso". Desde ese momento en adelante, el día y la semana entera empieza a verse con otros ojos. Con un buen café espresso en mano, concentrado, denso, negro y espumoso, con un aroma único, nos sentimos en paz con el mundo.


Estamos seguros del gran poder que puede tener un buen café espresso, capaz de cambiar nuestra jornada, ya que nos despierta, nos une con el mundo y nos da un ese empujón que a veces necesitamos. Nos consideramos muy cafeteros, pero sobretodo uno de nosotros (Tom), es un amante del café fuerte, intenso y sin azúcar, para poder degustarlo mejor. Nos encanta el perfume que desprende e invade toda la habitación! Pero...¿cómo nació esta deliciosa bebida?


Angelo Moriondo
Nos encontramos en 1884, cuando un emprendedor de Turín, Angelo Moriondo, era el propietario de elegantes locales en pleno centro de la capital piamontesa, como por ejemplo, el Grand- Hotel Ligure o el American Bar. Gracias a su trabajo, estaba en contacto con numerosa clientela, lo que le lleva a darse cuenta que la sociedad estaba cambiando y aumentaba la demanda de lo moderno y rápido, en todos los sectores, incluído el del café.

Por esto, con motivo de la Expo de Turín en 1884, presentó la primera máquina de café espresso, la cual agilizaba muchísimo la preparación del café, el cual se obtenía haciendo pasar vapor a una presión extremadamente alta, a través del polvo de café que había sido previamente molido. 

Pero Angelo Moriondo no explotó nunca su invento del " café instantáneo" como el lo llamaba, pero si se limitó a producir, de manera artesanal, pocos ejemplares de la máquina.

Sin embargo, fue el milanés Luigi Bezzera, el que compró la patente en 1901, al ver la potencialidad industrial que podría tener dicho invento, así que se dedicó a mejorarla llegando a conseguir la primera máquina de café espresso tal y como la conocemos hoy en día. Os recuerda a algo su nombre?, ya nos encontramos con el señor Luigi Bezzera cuando hablamos del Capuccino, bebida de la cual es él el inventor moderno.

Seguidamente, en 1905, la patente fue comprada por la empresa La Pavoni de Milán, que empezó la producción en serie de máquinas de café espresso, y es aún hoy activa en el sector con sus máquinas de café de elegante diseño y alta gama.

La clásica máquina para el café espresso "La Spaziale", para muchos baristas, la mejor.

Hoy en día existen innumerables variedades de café espresso de los cuales podemos gozar en cualquier bar. Así tenemos por ejemplo el café espresso "ristretto" ( estrecho o corto), un espresso super concentrado, o el espresso " lungo" ( o largo) para los amantes de tomarse un café con calma, o el "macchiato" ( con leche) o el "corretto" (con unas gotas de licor, como por ejemplo el Sambucca o la grappa), podemos decir que este tipo es una versión italiana del carajillo español.



El Sambuca Molinari, quizás el licor más apreciado para la elaboración del café corretto.  

Es esencial que el café venga servido muy caliente. En Nápoles, donde el café espresso es todo un ritual, este tipo de bebida se sirve en una taza prácticamente hirviendo. No intenten quejarse al camarero, pues os dirá que es así como se goza del buen café, que es así como se puede apreciar plenamente su aroma, eso sí, cuidado con quemarse la lengua! 

El café en Nápoles se sirve a una temperatura de entre 88 y 90ºC y la " tazzulella" ( como se llama a las tazas en napolitano) siempre se sirve a no menos de 70ºC. Por esto, el café espresso napolitano autentico se describe con las " tres C" es decir "Cocente" ( cocido, es decir a alta temperatura), "Cómodo" (es decir, con calma, pues el café debe de ser un ritual para gozar sin prisas, y por último " Carico" ( muy intenso y gustoso). Es por este motivo que, por lo general, para servir un espresso se usan unas tazas de porcelana en forma cónica y bastante gruesas, esta forma sirve para mantener mejor el calor. Es siempre por el mismo motivo que las tazas se suelen mantener encima de las máquinas de café espresso, la cual siempre está caliente.




En resumen, no sólo de café hecho con moka Bialetti vive el hombre, con un espresso del bar también el más duro de los días mejorará!

Saludos,

Tom