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miércoles, 17 de septiembre de 2014

El Café Affogato en 3 sencillos pasos

El helado es un postre que siempre ha sido muy exitoso, y hoy en día se puede consumir durante todo el año. Atrás quedan los tiempos en los que había que esperar al ansiado verano para disfrutar de un refrescante helado!



Por este motivo, hoy os queremos hablar de algo que, más que una receta, es una idea facilísima y resultona para cualquier momento del día y del año: el affogato! Se trata de un café con helado! que quizás resulta muy obvio, y estarán cansados de tomarlo, pero hoy os contamos cómo lo hacemos en casa. En Italia es muy utilizado,pudiendo encontrarlo en la carta de cafés de prácticamente cualquier bar.

Esta es la idea que tuvieron los italianos hace ya mucho tiempo, para poder continuar gozando del helado en todas las estaciones, incluso en los periodos más fríos. El nombre de café "Affogato" (en español "ahogado"), ya nos da una idea de lo que estamos hablando, al mezclar dos de las más deliciosas invenciones culinarias de la historia: el helado y el café!.

A través de esta mezcla de sabores, nos resulta una bebida deliciosa, cremosa, en parte fría, en parte caliente, sin duda un contraste estupendo. Es una de esas tantas invenciones, que parecen haber formado parte de nuestras vidas siempre, que son muy simples, siendo precisamente en su simplicidad donde reside su genialidad, como sucede con tantos otros platos! como en casi todo, menos es más!

Su sabor es refinado, elegante y aromático, pues el café aumenta aún más el delicioso gusto del helado. ¿Saben cómo funciona el contraste dulce- amargo? El café amargo potencia el gusto dulce del helado! No se sabe quién fue el autor de esta genial idea, pero sabemos que este tipo de híbrido helado-café tiene siempre más y más adeptos, y no sólo en Italia, probablemente dentro de poco tiempo la moda del café affogato se habrá expandido en todo el mundo! y qué mejor que empezar por nuestras casas?!

El Affogato está triunfando en el mundo del Helado ;)

Para decir esto, nos basamos en las recientes iniciativas dedicadas al helado, como la famosa "Gelato World Tour", organizada en la feria Sigep ( Salón Internacional de la heladería, pastelería y panadería), que tuvo lugar a Rimini entre el 5 y el 7 de este mismo mes de Septiembre 2014, asociada con la Universidad del Helado de Carpigiani, donde se eligió como mejor helado del mundo nada más y nada menos que un affogato! En este caso el sabor en cuestión se llamaba "Almendra affogata", inventado por los hermanos australianos John y Sam Crowl. Se trataba de un affogato de helado de vainilla de Madagascar con almendras tostadas caramelizadas en café de Kenia con salsa de caramelo salado...ains no puedo ni imaginar lo bueno que tiene que estar!

Nosotros te traemos una versión más simple y casera del affogato, pero estamos seguros que te gustará! o eso esperamos, porque nosotros estamos enganchadísimos a esta exquisitez!

Aquí va nuestra " receta", en tres simples pasos, con tres deliciosos ingredientes ;)


Ingredientes:

- Helado ( os recomendamos de vainilla, pero puede ser el sabor que más os guste siempre que nos sea un sabor demasiado fuerte)
- Café recién hecho
- Crema irlandesa tipo Baileys

Preparación:

1- Prepara un buen café, usando la cafetera y el café que más te guste, nosotros siempre utilizamos la cafetera Moka ( aquí te hablamos un poco de la historia y uso de este clásico de las cafeteras). Una vez el café esté listo, no le eches azúcar!

2- Elige un helado. Nosotros solemos utilizar vainilla, que casa muy bien con el sabor del café, pero usa el que más te guste eso sí, nada de sabores fuertes, como las frutas o algunos frutos secos, recuerda que los platos italianos aceptan tan sólo una " primadonna", una protagonista y en el caso de la bebida que hoy nos ocupa, sería el café!
Una vez elegido el helado, en una copa, vaso o taza, pon una bola de este...y sigue leyendo ;)



3- Añade un poco de Baileys, al gusto. Es un licor que va estupendamente con el café, pero personalmente prefiero sólo un pequeño toque, ( también se puede omitir el licor, o sustituirlo por otro que más te guste, pero te recomendamos las cremas de licor) y por último vierte poco a poco tú café recién hecho, por supuesto, la cantidad de este, también es al gusto....y listo! ya tenemos nuestro delicioso café affogato casero, qué más podemos pedir!?



Esperamos que os guste la idea de este café para terminar una rica comida, café y postre todo en uno! ;)

Nota: Hoy en día también se hacen affogato que en lugar del café usan té o chocolate a la taza. En algunas ocasiones se le añade nata montada, virutas de chocolate, canela..., lo dejamos a tú imaginación! ;)


ToM

domingo, 13 de julio de 2014

La storia del Caffè Espresso

Metà mattina, un lunedì, una pausa al bar nel centro della città. La giornata inizia con difficoltà. Un cliente chiede una cosa al barista, due parole. Solo due. Inizia la magia. "Un espresso". Da quel momento in poi, la giornata e la settimana sono in discesa. Con un buon caffè espresso in mano, concentrato, denso, nero e schiumoso, aromatico come nient'altro, si fa la pace con il mondo.




Siamo sicuri del grande potere di un buon caffè espresso di poter cambiare le nostre giornate, ci risveglia, ci unisce e ci dona lo slancio di cui abbiamo bisogno. Uno di noi (Tom) ama il caffè forte, intenso, non alterato da zucchero, ne ama il profumo e l'atmosfera che lo circonda. Ma come è nata questa deliziosa bevanda? 


Angelo Moriondo
Siamo nel 1884, quando un imprenditore di Torino, Angelo Moriondo, era proprietario di eleganti strutture in pieno centro nella capitale piemontese, come il Grand-Hotel Ligure e l'American Bar. In seguito a questa attività di contatto con la clientela, si rese conto che la società stava ormai cambiando e aumentava la richiesta di modernità e di rapidità. Per questo motivo, in occasione della Expò Generale di Torino del 1884 (quella che portò nella città subalpina anche il borgo e la rocca medievale al parco del Valentino), venne presentata la prima macchina per il caffè espresso, ottenuto inviando  del vapore a una pressione estremamente elevata attraverso la polvere del caffè. Ma Angelo Moriondo non sfruttò mai la sua invenzione del "caffè istantaneo", come lo chiamava, ma si limitò a produrne pochi esemplari artigianali. Fu invece Luigi Bezzera, milanese, che acquistò la licenza nel 1901 e ne intravide le immense potenzialità industriali e lo migliorò, portando alla nascita della prima macchina da caffè espresso della storia nel senso in cui la intendiamo oggi. Vi ricorda qualcosa quel nome? Abbiamo già incontrato il signor Luigi Bezzera nel nostro articolo a proposito della nascita del Cappuccino, bevanda di cui egli è l'inventore moderno. In seguito, nel 1905, il brevetto fu poi acquistato dalla azienda La Pavoni di Milano, che iniziò la produzione in serie delle macchine da caffè espresso, ed è ancora oggi attiva con le sue macchine da caffè di splendido disegno e di alta gamma.
La classica macchina per caffè espresso "La Spaziale", per molti baristi la migliore.
Oggi esistono innumerevoli varietà di caffè espresso che possiamo godere in qualunque bar italiano, come per esempio il caffè espresso ristretto (super concentrato), il lungo (per chi ama godersi un caffè espresso con più calma, ovviamente questo è il preferito di Tom), il macchiato (con latte) o il corretto (con poche gocce di liquore come il Sambuca o la grappa, una versione italiana dello spagnolo cafè carajillo).


Il Sambuca Molinari, il liquore forse più apprezzato per il caffè corretto

E' essenziale che il caffè sia servito bello caldo. A Napoli, patria di elezione del caffè, l'espresso ve lo serviranno in una tazzina davvero bollente. Non provate a lamentarvi, il barista vi spiegherà che così va goduto per apprezzarne pienamente il valore aromatico. Sempre che non vi scottiate troppo la lingua. Il caffè nella città partenopea viene servito di solito tra gli 88 e i 90 gradi e la "tazzulella" (la tazzina in lingua napoletana) viene servita a non meno di 70 gradi. Per questo il caffè espresso partenopeo autentico viene descritto dalle "tre C", cioè Cocente (alta temperatura), Comodo (cioè con calma, il caffè deve essere un rito da godersi senza fretta) e per ultimo Carico, cioè il caffè deve essere bello forte, dal gusto molto intenso.
Per questo motivo di solito per servire l'espresso vengono utilizzate le tazzine in porcellana di forma conica e abbastanza spesse: serve a mantenere meglio il calore. E' sempre per questo motivo che di solito le tazzine di solito vengono mantenute sopra la macchina da caffè espresso (sempre calda) e coperte da un tovagliolo.




Insomma, non di sola moka Bialetti si vive, con un espresso al bar anche la più dura delle giornate migliora!

Salutoni,

Tom